Prozac

El gran clásico. De entre todos los medicamentos para la depresión, éste fue el que la hizo famosa, o quizá se hicieron famosos juntos en un tándem en los ochenta.

Mil vueltas después y tras mucho tiempo hundido, prueba a enfrentarme una vez más al mundo alterándolo con esa droga (bueno, alguna más va añadida).  Aunque estoy un poco más desconectado estos días, no voy a negar que sigan siendo grandes mis preocupaciones por el futuro y todo lo que se avecina, así como por lo penoso de la situación presente.

Los problemas en casa, esas tensiones desveladas por mí, harto ya de aguantar las quejas y las falsas promesas que se hacían a si mismos de que pondrían solución. Y reconozco que quizá no era yo quién para haberme metido, porque realmente no lo hice porque fueran mi familia, lo hice por un arrebato debido a la tensión acumulada (a mi futuro no sólo se añade un presente penoso, también los problemas no resueltos por culpa de un abogado caradura).

Siento que me enfrento al mundo y no tengo ganas de hacerlo. ¿Para qué?
Hablando con la psiquiatra, al afirmar que no tenía esperanza ya, ella dijo que estaba convencida de que en el futuro estaría mucho mejor y mil cosas más; pero claro, sé que no tiene argumento alguno para poder decirlo, sólo la intención de animar. Y yo sólo pude aguantarme las lágrimas sin creer ni una palabra, para no dar más pena todavía.

Y con los amigos... La verdad es que estoy en guerra con el mundo. Prefiero estar apartado porque ahora choco con todo; y he mandado ya al carajo a dos "buenos amigos" en nada de tiempo.

En días como hoy, en los que hace cierto calor y se está realmente a gusto, es en los que extraño los tiempos en los que tenía a alguien a mi lado. Luego me doy cuenta de que sólo tengo miseria para ofrecer e intento resignarme a mi soledad.

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