No soy fuerte
Poco a poco he ido dejando todo lo que representaba una terapia como tal. Admito que aún debo cerrar las cosas de una forma correcta y espero el momento en el que me encuentro con las fuerzas suficientes para hacerlo.
Hay muchas cosas pendientes y algunas cosas que quiero comenzar a intentar afrontar como una persona normal, pese a saber que no lo soy. Pero he llegado a ese punto de autoconocimiento en el que las charlas no son tan esclarecedoras, en el que el análisis es bastante claro antes de entrar y no se modifica durante la conversación. Y sí, me ha servido todo este tiempo para conocerme y cambiar, pero siempre llegamos a un punto en el que nos estancamos y debemos cambiar la forma de enfrentarnos al mundo o no conseguiremos nuevos resultados. ¿Será un error? Posiblemente. También lo sería permanecer como estoy ahora.
No me siento mejor, me sigo sintiendo mal y sólo me queda esperar que algún día pueda encontrar un equilibrio en el que poder sentirme útil y tener un vida medianamente cómoda y tranquila. Evitar los grandes bajones y las ganas de reventar, aunque ahora estén bastante apaciguadas... Pero son demasiadas tensiones en estos años. Y yo soy débil; lo he sido para tirar de mi familia y me siento sin fuerzas para tirar de nadie, ni tan siquiera de mí hacia delante.
Quiero mi soledad. No quiero ver sufrimiento en los demás; y mucho menos por mi culpa. No quiero que nadie espere nada de mí y la verdad es que en general, todo me importa poco o nada... O me importa mal.
Comentarios
Publicar un comentario