Flaqueo

Un alma rota. El cielo se ha vuelto a quebrar sobre mi cabeza, sus pedazos caen y afilados como cristales cortan mi carne abriendo heridas sobre viejas cicatrices. El suelo tiembla. La noche me envuelve y las lágrimas se agolpan en mis ojos empujadas por un dolor interior que apenas puedo identificar.
Todo vuelve a comenzar. 

Extraño esas noches de hace décadas en las que bebía hasta olvidar, o esas en las que me perdía con las drogas... Pero ya nada me permite escapar. Lo sé y me resigno. Mi único consuelo, mientras todavía tengo fuerzas para rechazar la idea de saltar, es que al final acabará... Pero siendo honestos, no creo que mis fuerzas puedan resistir tanto. 

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