Primera entrada del 17
Comenzamos un nuevo año habiendo ganado la guerra. Eso que daba sentido a mi vida y que me ha dado tantos disgustos ha llegado a su final por fin: he vencido. Sí; y tras esa victoria el giro que ha dado mi vida no es el esperado, no me deja en un estado de bienestar total ni nada por el estilo, vuelve a dejarme vacío y sin brújula en esta vida, quizá más sabio.
Miro hacia atrás y veo ese extraño y movido final de 2015 y ese ajetreado 2016, tan lleno de distintas situaciones a las que tan poco acostumbrado estaba. Y ahora vuelve la calma, parece, tanta calma que pese a tomarla con gusto me siento extraño en estando de nuevo en este extraño purgatorio. De nuevo a esperar, a decidir que hacer con una vida carente de sentido una vez cumplida su venganza. No me siento preparado para trabajar, me siento tan torpe ahora mismo... Y ese sentimiento de no valer nada es el que hace que no quiera conocer a nadie, pese al sentimiento de soledad. A los demás les digo que mi decisión, obviamente no miento al hacerlo, pero los motivos no son los que creen, es la mejor forma de mentir, la de decir la parte de la verdad que los demás pueden ver y guardarte para ti la aquella que no necesitan conocer. No mientes pues nadie pregunta por ella.
La realidad es que ponga las capas que ponga sobre mí, en el fondo sigue estando roto y eso no lo consigo arreglar.
Miro hacia atrás y veo ese extraño y movido final de 2015 y ese ajetreado 2016, tan lleno de distintas situaciones a las que tan poco acostumbrado estaba. Y ahora vuelve la calma, parece, tanta calma que pese a tomarla con gusto me siento extraño en estando de nuevo en este extraño purgatorio. De nuevo a esperar, a decidir que hacer con una vida carente de sentido una vez cumplida su venganza. No me siento preparado para trabajar, me siento tan torpe ahora mismo... Y ese sentimiento de no valer nada es el que hace que no quiera conocer a nadie, pese al sentimiento de soledad. A los demás les digo que mi decisión, obviamente no miento al hacerlo, pero los motivos no son los que creen, es la mejor forma de mentir, la de decir la parte de la verdad que los demás pueden ver y guardarte para ti la aquella que no necesitan conocer. No mientes pues nadie pregunta por ella.
La realidad es que ponga las capas que ponga sobre mí, en el fondo sigue estando roto y eso no lo consigo arreglar.
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