Pausa
Han pasado casi cuatro meses desde que abandoné el blog y han ocurrido demasiadas cosas como para entrar en detalles en una única entrada.
El estado de nervios y malestar acumulado acabó llevándome a una de mis ya conocidas explosiones (días en blanco, tiempo en urgencias, en planta, etc) a principios de agosto.
La chica que se divorció me dejó tirado con el juicio sin decirme nada, aunque por fortuna le pregunté yo y pude saberlo para estar prevenido. Obviamente no he vuelto a echarle un cable con nada sabiendo que no conoce lo que significa la palabra amistad.
Se suicidó un conocido de la adolescencia; no era un amigo pero me afectó bastante.
Desde la empresa dieron un ultimátum para que la gente supiera que aquellos que se atrevieran a declarar en su contra (a mi favor) en el juicio iban a ir directos a la calle. Tras meditarlo decidí no llamar a las personas que estaban dispuestas a decir la verdad si las llamaba por no cargarme su trabaja y tirar de exclusivamente de pruebas. También he dejado de hablar con aquellos que me dijeron que mentirían para salvar su puesto; no tengo nada en su contra pero no los necesito en mi vida.
He pasado unos meses muy tenso y ya ha pasado la fecha inicial del juicio, que se ha pospuesto para después de reyes. El juez me dio una alegría porque ha decidido ir por lo penal el contra la empresa de oficio por las irregularidades, cosa que ya había descartado yo por cuestiones de salud (desde que salí de planta he tenido unas cuantas visitas más a urgencias hasta que se me ha cambiado la medicación por otra distinta).
Ahora estoy intentado la parte de cursos: salir de casa más. Pero lo cierto es que me siento decepcionado conmigo y aunque pensé que me harían sentir mejor me siento estúpido al no sentir ganas ningunas de leer, no verme capaz de tener inspiración para escribir... Y empiezo a plantearme que haya sido un error apuntarme a ellos y que quizá sea otra cosa lo que deba buscar.
Sólo he ido un día al taller de escritura y el segundo me puse enfermo por la tensión.
El estado de nervios y malestar acumulado acabó llevándome a una de mis ya conocidas explosiones (días en blanco, tiempo en urgencias, en planta, etc) a principios de agosto.
La chica que se divorció me dejó tirado con el juicio sin decirme nada, aunque por fortuna le pregunté yo y pude saberlo para estar prevenido. Obviamente no he vuelto a echarle un cable con nada sabiendo que no conoce lo que significa la palabra amistad.
Se suicidó un conocido de la adolescencia; no era un amigo pero me afectó bastante.
Desde la empresa dieron un ultimátum para que la gente supiera que aquellos que se atrevieran a declarar en su contra (a mi favor) en el juicio iban a ir directos a la calle. Tras meditarlo decidí no llamar a las personas que estaban dispuestas a decir la verdad si las llamaba por no cargarme su trabaja y tirar de exclusivamente de pruebas. También he dejado de hablar con aquellos que me dijeron que mentirían para salvar su puesto; no tengo nada en su contra pero no los necesito en mi vida.
He pasado unos meses muy tenso y ya ha pasado la fecha inicial del juicio, que se ha pospuesto para después de reyes. El juez me dio una alegría porque ha decidido ir por lo penal el contra la empresa de oficio por las irregularidades, cosa que ya había descartado yo por cuestiones de salud (desde que salí de planta he tenido unas cuantas visitas más a urgencias hasta que se me ha cambiado la medicación por otra distinta).
Ahora estoy intentado la parte de cursos: salir de casa más. Pero lo cierto es que me siento decepcionado conmigo y aunque pensé que me harían sentir mejor me siento estúpido al no sentir ganas ningunas de leer, no verme capaz de tener inspiración para escribir... Y empiezo a plantearme que haya sido un error apuntarme a ellos y que quizá sea otra cosa lo que deba buscar.
Sólo he ido un día al taller de escritura y el segundo me puse enfermo por la tensión.
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