Intentando pasar de todo
Avanzan los días; ya pasó la cita con la psiquiatra y pese a que tuve una buena discusión con el traumatólogo y su enfermera por atenderme una hora tarde colando delante de mí a un montón de personas, hasta las narices de todo decidí obligarme a no poner una hoja de reclamaciones. Viendo ya cómo funcionan, que se queje el próximo otro día si quiere que yo estaré antes de las nueve después de que me hagan la radiografía de la mano, aunque ya me ha dicho entre líneas que me joda, que eso sería una fractura pequeña y que se habrá soldado mal... Encima te miran mal por no haber ido a urgencias cuando yo se lo comenté e mi médico y me mandó ahí. ¿Qué quiere que haga si tolero el dolor más que otros?
Eché el módulo para poder tener algo de vida social y no estar encerrado en casa, pues la verdad es que todo estos últimos meses se han cargado lo que había recuperado de vida y ahora que está todo en manos del abogado prefiero descolgarme un poco.
Bueno, tampoco me atendieron en la mutua ni me han llamado para darme cita; tuve que irme tras esperar 45 minutos para poder acudir a la psiquiatra. Una vez allí me encontré con mi ex; ella había acudido de urgencias y no sé si fue casualidad porque no estoy seguro de haberle comentado la hora exacta a la que tenía que ir ese día: sé que lo hablé con alguien pro whatsapp pero no estoy convencido de con quién fue.
La cuestión es que ella tenía hora ese dia, no fue y acudió de urgencias justo a la hora a la que tenía yo. Cuando me vio se dio la vuelta y sin discreción ninguna luego entró su madre, me miró y se marchó antes de que pudiera saludarla (por cortesía simplemente). La verdad es que me dijo había dicho que se lo debía a ella misma y a su familia el no hablar conmigo más, además de que se lo ha dicho el terapeuta (jode que alguien te diga eso pues suena a que la has tratado como el culo, pero bueno, sin comentarios). Yo pensaba felicitarla en su cumpleaños aunque ya tengo la certeza de que no lo haré. Creo que es lo mejor para los dos no saber más el uno del otro.
Y en general, salvo por la historia de una compañera que se va a divorciar (o no) que me ha tenido un poco ajetreado esta semana, el resto ha sido estar en casa como siempre.
La medicación aumentada por un lado, ya sabe la psiquiatra que las otras pastillas no me las estoy tomando, aunque sigue constando en mi tarjeta sanitaria.
Sigo estando a disgusto conmigo en todos los sentidos y frustrado por mis incapacidades (reconocidas o no) y pasando un calor de cojones. Pero ya no espero nada, ni adelgazar, que llevo comiendo verdura un montón y nada, no hay manera de bajar (y aunque he corrido unos días está la cosa como para ponerse a correr con 38º a las nueve de la noche).
Eché el módulo para poder tener algo de vida social y no estar encerrado en casa, pues la verdad es que todo estos últimos meses se han cargado lo que había recuperado de vida y ahora que está todo en manos del abogado prefiero descolgarme un poco.
Bueno, tampoco me atendieron en la mutua ni me han llamado para darme cita; tuve que irme tras esperar 45 minutos para poder acudir a la psiquiatra. Una vez allí me encontré con mi ex; ella había acudido de urgencias y no sé si fue casualidad porque no estoy seguro de haberle comentado la hora exacta a la que tenía que ir ese día: sé que lo hablé con alguien pro whatsapp pero no estoy convencido de con quién fue.
La cuestión es que ella tenía hora ese dia, no fue y acudió de urgencias justo a la hora a la que tenía yo. Cuando me vio se dio la vuelta y sin discreción ninguna luego entró su madre, me miró y se marchó antes de que pudiera saludarla (por cortesía simplemente). La verdad es que me dijo había dicho que se lo debía a ella misma y a su familia el no hablar conmigo más, además de que se lo ha dicho el terapeuta (jode que alguien te diga eso pues suena a que la has tratado como el culo, pero bueno, sin comentarios). Yo pensaba felicitarla en su cumpleaños aunque ya tengo la certeza de que no lo haré. Creo que es lo mejor para los dos no saber más el uno del otro.
Y en general, salvo por la historia de una compañera que se va a divorciar (o no) que me ha tenido un poco ajetreado esta semana, el resto ha sido estar en casa como siempre.
La medicación aumentada por un lado, ya sabe la psiquiatra que las otras pastillas no me las estoy tomando, aunque sigue constando en mi tarjeta sanitaria.
Sigo estando a disgusto conmigo en todos los sentidos y frustrado por mis incapacidades (reconocidas o no) y pasando un calor de cojones. Pero ya no espero nada, ni adelgazar, que llevo comiendo verdura un montón y nada, no hay manera de bajar (y aunque he corrido unos días está la cosa como para ponerse a correr con 38º a las nueve de la noche).
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