Ni un paso atrás.
Ayer exploté. La reunión entre mi abogado y mi empresa fue un mero teatro en el que no aceptaron condiciones algunas, simplemente retrasaron el encuentro que al que debería haber acudido Unai.
Será él, quien con su chulería exponga sus condiciones la próxima semana y seré yo, hoy, quien escriba un correo al abogado comentado mi estado y cómo me afecta (y ellos lo saben) que se extiendan este tipo de cosas. No hay mayor intencionalidad en el acto que el castigar o minar mi voluntad.
Pero no va a ser así. Hoy expondré al abogado los hechos para que vean quién, en nombre de lo que es justo, puede ser capaz de enfrentarlo por mucho que me haya costado la salud. Es tal mi estado de ansiedad y nerviosismo que mi psicóloga desea hablar con la psiquiatra para "cambiar" y "calmar" mi situación.
No soy él de antes, me repito una y otra vez. Haré lo justo, lucharé hasta el final sin importar las consecuencias y no me dejaré derrotar. Y sí, será de una u otra forma en la que consiga lo justo... O ejecute mi venganza relatando todo lo que sé de la empresa.
Yo nunca hubiera dejado así a un compañero, tirado cómo lo han hecho; es más, si me hubieran presionado mi motivación en el apoyo al compañero. Todos ellos se han acobardado: así va el mundo.
Dicen que lo único que hace falta para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada. Quizá lo que se necesita para que triunfe el bien es que un hombre peor actúe (y sí, va por mí)).
Será él, quien con su chulería exponga sus condiciones la próxima semana y seré yo, hoy, quien escriba un correo al abogado comentado mi estado y cómo me afecta (y ellos lo saben) que se extiendan este tipo de cosas. No hay mayor intencionalidad en el acto que el castigar o minar mi voluntad.
Pero no va a ser así. Hoy expondré al abogado los hechos para que vean quién, en nombre de lo que es justo, puede ser capaz de enfrentarlo por mucho que me haya costado la salud. Es tal mi estado de ansiedad y nerviosismo que mi psicóloga desea hablar con la psiquiatra para "cambiar" y "calmar" mi situación.
No soy él de antes, me repito una y otra vez. Haré lo justo, lucharé hasta el final sin importar las consecuencias y no me dejaré derrotar. Y sí, será de una u otra forma en la que consiga lo justo... O ejecute mi venganza relatando todo lo que sé de la empresa.
Yo nunca hubiera dejado así a un compañero, tirado cómo lo han hecho; es más, si me hubieran presionado mi motivación en el apoyo al compañero. Todos ellos se han acobardado: así va el mundo.
Dicen que lo único que hace falta para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada. Quizá lo que se necesita para que triunfe el bien es que un hombre peor actúe (y sí, va por mí)).
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