Cada vez más roto.
Cuando parece que no puedes romperte más: lo haces.
No he sabido expresarme, no he sabido decir las cosas como hubiera deseado decirlas, y que al hacerlo no hubieran roto a una persona tan importante para mí.
Asumo mi culpa, mi forma de ponerme a la defensiva cuando una conversación me duele, de atacar sin pensar llevado por la ira, de decir cosas que realmente no pienso o siento.
He perdido a una amiga, a esa persona con la que tan buenos momentos he pasado y que cree que todo han sido malos momentos. Los ha habido, claro, es normal; de eso trata la convivencia ¿no?
Pero desgraciadamente lo que siento no es lo que debería sentir y yo no quiero mentir, prometí sinceridad y he cumplido (pese a haber estado siempre observado de forma inquisitorial).
Hago autocrítica y analizo. Tres de tres. No quiero dañar a nadie más, no tengo ganas de volver a meterme en la vida de nadie para hacer que sufra.
Otra noche sin dormir y mis preocupaciones no cesarán, pues uno no escoge que cosas le importan y cuales no. Hoy, la idea equivocada de estos meses es lo de menos. Hoy sólo me importa su dolor y su sus circunstancias y el no poder ayudarla esta vez... Es más, ser el causante de ello.
Espero que a ambos nos sirva para mejorar, verla feliz algún día y habiendo limado algunas cosas. Yo por mi parte intentaré hacer lo mismo y convertirme en una persona mejor, en dejar esta cicatriz junto a las demás para que me ayude a recordar.
Y no tengo fuerzas para escribir una carta de despedida en este momento tal y como ha hecho ella, mas espero ordenar mis ideas y poderle gritar por escrito todo aquello en lo que se ha equivocado sobre lo que pienso.
Aunque se haya ido siempre formará parte de mí, un pedazo de mi vida que no quiero olvidar.
No he sabido expresarme, no he sabido decir las cosas como hubiera deseado decirlas, y que al hacerlo no hubieran roto a una persona tan importante para mí.
Asumo mi culpa, mi forma de ponerme a la defensiva cuando una conversación me duele, de atacar sin pensar llevado por la ira, de decir cosas que realmente no pienso o siento.
He perdido a una amiga, a esa persona con la que tan buenos momentos he pasado y que cree que todo han sido malos momentos. Los ha habido, claro, es normal; de eso trata la convivencia ¿no?
Pero desgraciadamente lo que siento no es lo que debería sentir y yo no quiero mentir, prometí sinceridad y he cumplido (pese a haber estado siempre observado de forma inquisitorial).
Hago autocrítica y analizo. Tres de tres. No quiero dañar a nadie más, no tengo ganas de volver a meterme en la vida de nadie para hacer que sufra.
Otra noche sin dormir y mis preocupaciones no cesarán, pues uno no escoge que cosas le importan y cuales no. Hoy, la idea equivocada de estos meses es lo de menos. Hoy sólo me importa su dolor y su sus circunstancias y el no poder ayudarla esta vez... Es más, ser el causante de ello.
Espero que a ambos nos sirva para mejorar, verla feliz algún día y habiendo limado algunas cosas. Yo por mi parte intentaré hacer lo mismo y convertirme en una persona mejor, en dejar esta cicatriz junto a las demás para que me ayude a recordar.
Y no tengo fuerzas para escribir una carta de despedida en este momento tal y como ha hecho ella, mas espero ordenar mis ideas y poderle gritar por escrito todo aquello en lo que se ha equivocado sobre lo que pienso.
Aunque se haya ido siempre formará parte de mí, un pedazo de mi vida que no quiero olvidar.
Comentarios
Publicar un comentario