Más sobre mí

Soy una persona de trato complicado en lo personal. Normalmente soy afable y trato con corrección a todo el mundo, salvo a aquellos que buscan la confrontación.
Tengo grandes defectos: la frustración me hace perder el control, que me presionen puede hacerme estallar y ante las ofensas puedo pasar de ser la persona racional que parezco y dejar que la bestia actúe.
También adoro y necesito tiempos de soledad, por mucho que aprecio que pueda tener a las personas. Mi casa es mi lugar de seguridad y eso hace que dependiendo de mi estado de ánimo no busque la compañía y permanezca en mi guarida, el lugar en el que en soledad estoy a gusto. En realidad mi parte animal es muy fuerte pese a que mi parte racional también lo sea.
Intento seguir mi propio código moral, con normas que algunas veces entran en conflicto entre ellas. No me gusta mentir y puedo omitir cosas para no dañar a la gente, pese a que veces esto cause más aún, pero por desgracia me equivoco en demasiadas ocasiones.
Soy directo, pero en cuestiones emocionales quizá no sepa expresarme bien y crea que sí lo he hecho. Me gusta que sean directos conmigo y, aunque yo también lo he hecho algunas veces, no me gusta que la gente haga niñerías. Tampoco que me mientan o intenten chantajearme, pese a que pueda ceder a ciertos chantajes por mi estupidez (lo que algunos han denominado bondad).

Sé que en los últimos meses todo ha sido muy caótico y he confundido a muchas personas. Poco a poco voy comprendiendo la manera de pensar y actuar de las mujeres, tan distinta de la mía. Me siento decepcionado con algunas personas al descubrir cosas; algunas veces la mentira prevalece, pero otras la verdad sale a la luz.

Soy consciente de que me pierdo, me rayo, soy caos y puedo descolocar a la gente ante la que me quito la máscara. Pero no puedo enseñarles otra cosa porque es lo que hay, uno y muchos.

La historia de estos meses ya será contada, pero hoy sólo quería definirme.

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