Empezando mal 2016
Entré en el año con ese fortísimo dolor de cabeza que me regala mi espalda de vez en cuando. El año parecía finalizar bien, al menos bastante mejor que otros, en comparación con cómo había comenzado y pensé que éste las cosas irían a mejor.
No hemos finalizado el tercer día del mismo y ya temo todo lo que pueda depararme. El follón con el que comenzó en año que puso esa amistad que estoy recuperando en una posición muy difícil. Ayer todo lo que ocurrió por un mal comentario, algo que entiendo que duela pero no que merezca castigo. Toda la basura del 2015 sigue aquí por muchas uvas que se hayan consumido y es que las fiestas no significan nada, lo único que van a cambiar son las temperaturas, y lo harán poco a poco. El resto, el sueño de este pasado año, pronto se desvanecerá y me volveré a encontrar en la misma posición de siempre.
La esperanza de algo mejor se desvanece y ahora sólo quiero esconderme en mi soledad, no volver a dañar a nadie. Esconderme cobardemente del mundo, de la realidad, y asumir que quizá la soledad sea la única opción viable para ello.
No hemos finalizado el tercer día del mismo y ya temo todo lo que pueda depararme. El follón con el que comenzó en año que puso esa amistad que estoy recuperando en una posición muy difícil. Ayer todo lo que ocurrió por un mal comentario, algo que entiendo que duela pero no que merezca castigo. Toda la basura del 2015 sigue aquí por muchas uvas que se hayan consumido y es que las fiestas no significan nada, lo único que van a cambiar son las temperaturas, y lo harán poco a poco. El resto, el sueño de este pasado año, pronto se desvanecerá y me volveré a encontrar en la misma posición de siempre.
La esperanza de algo mejor se desvanece y ahora sólo quiero esconderme en mi soledad, no volver a dañar a nadie. Esconderme cobardemente del mundo, de la realidad, y asumir que quizá la soledad sea la única opción viable para ello.
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