Estoy de vuelta

Han pasado ya tres meses desde que me pasé por aquí por vez última. Pensé entonces que cesarían los escritos y que tomaría las riendas de mi vida, en uno u otro sentido, para dirigirla en cualquier dirección que pudiera sacarme de este estancamiento de tantos años.

Son bastantes las cosas ocurridas durante el verano pero lo cierto es que mi moral no ha mejorado absolutamente nada, y a la vez sí. Me encuentro más calmado (y no sólo por el abuso del tranxilium), también porque por fin he encontrado la salida. Esta vez con serenidad, calma y premeditación, con mucha meditación y algo de temor, no lo niego.

Pero, ¿Qué ha pasado hasta ahora? Bueno, durante todos estos meses me he dado cuenta de que he sido capaz de reconstruir ese muro que protegía mi mundo interior, los pilares se alzan de nuevo y separan el mundo exterior de mi realidad. Para la gente esto ha representado una gran mejoría y todos insisten en lo bien que estoy y lo mucho que se me nota. Bien, el exterior ha sido reparado.

Por desgracia los muros no protegen sino algo casi vacío, un mundo yermo con vientos de tristeza y melancolía, con ausencia de esperanza tanto en mi futuro como en las personas. Protege un pútrido interior repleto de dolor contenido, adornado con valores que no cesan de desmoronarse.

Y en todo el verano, durante unos segundos he desconectado realmente de todo, sin poderlo achacar a a alcohol, drogas o medicinas. Durante unos minutos tomé un baño durante el amanecer en la playa de Valencia y ha sido, casi con seguridad, el único momento en el que me he evadido del dolor interior de forma plena.

Salvo eso, todo lo demás son sonrisas falsas pero bien disimuladas.

¿Y la solución? Sencilla. Esa fecha especial se acabará el mundo (si no lo hace antes claro por alguna otra casualidad de la vida). Con la tranquilidad y la calma con la que se hacía en la época clásica, y hasta entonces disfrutaré de la vida y de los mundanos placeres que pueda ofrecerme (y ojalá pudiera hacer algo bueno también antes de marcharme, pero en eso tengo poca confianza ya).


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