Abriendo el pozo

De nuevo reabro un blog que quise cerrar para siempre. Más que reabrirlo creo uno nuevo publicando todos aquellos escritos de los que no me pude deshacer, así como algunos que habían permanecido en el anonimato bien porque los escribí mientras no tenía blog (mientras pensaba que no volvería a abrirlo) o bien porque en su día me pareció mal publicar lo comentado para que todo el mundo lo vea.

Cerré el blog como terapia, pensando que si dejaba de escribir sobre mis penas estas disminuirían y poco a poco conseguiría ir sanando algo. Sin embargo he de decir que ha tenido el efecto de una olla a presión: todo se ha ido acumulando dentro de mí y he querido reventar.

Ahora lo abro con la misma intención: la de ayudarme a sanar, a expresarme y a comunicarme de la única forma decente que sé, la de la escritura.

Admito pues que me he acostumbrado a tener un lugar en el que desahogarme y que vivir sin él se me hacía bastante más difícil. Siento si a alguien le molesta algo de lo que pueda publicar, si es que llega a ser escrito, aunque no niego que me gustaría leer comentarios y opiniones de las personas que acaben dando con éste lugar.

Por ahora, sólo puedo decir, que sigo en decadencia total, empastillado y sólo medio presente, buscando una forma de la que escapar de lo que ahora soy. Analizo y sé que es una lucha que tengo que intentar afrontar y que si en nueve años las pastillas no han funcionado, no lo harán ahora.

Por hoy me conformo con cerrar la recuperación del blog, mañana tengo cosas que hacer y espero poder pasar por aquí para escribir el porqué de los actos de mis últimos tiempos.

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