20140312
Hace ya tiempo que vuelvo a sentir en mí la necesidad de escribir. Durante más de tres años mantuve un blog en el que expresaba todo aquello que sentía, mis emociones o mis cabreos, pero todo aquello tuvo malas consecuencias. He aprendido que al gente sólo quiere saber cómo estás cuando la respuesta es "bien". Otros se ofendieron porque en mis desahogos pudieran aparecer ellos, pese a ser un blog anónimo del que excasos conocidos sabían la ubicación.
Finalmente decidí cerrarlo pensando que con él quizá acabase con esa etapa de malestar de la que no era capaz de salir. Como podéis imaginar por el hecho de que esté escribiendo de nuevo, aunque esta vez sea sólo para mí, estaba en un error.
He intentado... sigo intentando más bien buscar cosas que hagan un poco más amena mi existencia, intento estudiar para ver si con suerte pudiera conseguir encontrar una forma con la que ganarme la vida, un trabajo en el que volcarme para poder huir de mi vida, como he hecho cada vez que he tenido la fortuna de poder trabajar.
Busco soluciones e imagino opciones con las que poder salir de la misera existencia que llevo; mejor dicho, lo intento, porque no he sido capaz de encontrar ninguna posible solución.
Ahora aguanto por no hacer daño a mis padres pero la verdad es que la única opción que realmente me parece factible para salir de esta condena es el morir. Me mantengo mientras busco excusas para aguantar, analizo los motivos por los que no es el momento de hacerlo, intento creer que quizá todavía quede alguna esperanza, pero la verdad es que vivo en un mundo gris e insipido, desprovisto de placeres de cualquier tipo. No me alegra que haya algunas personas que se preocupen por mí, sólo me entristece por el daño que sé que acabaré haciéndoles.
Sé que no he sido la mejor persona del mundo, pero también que no me merezco todo por lo que estoy pasando. Y es que en la vida no importa lo que merezcas, sólo lo que te toca. Así que ahora deseando no ser querido y siendo incapaz de querer, roto por mil mentiras, existo en un mundo que odio y del que lo único que quiero es escapar.
Finalmente decidí cerrarlo pensando que con él quizá acabase con esa etapa de malestar de la que no era capaz de salir. Como podéis imaginar por el hecho de que esté escribiendo de nuevo, aunque esta vez sea sólo para mí, estaba en un error.
He intentado... sigo intentando más bien buscar cosas que hagan un poco más amena mi existencia, intento estudiar para ver si con suerte pudiera conseguir encontrar una forma con la que ganarme la vida, un trabajo en el que volcarme para poder huir de mi vida, como he hecho cada vez que he tenido la fortuna de poder trabajar.
Busco soluciones e imagino opciones con las que poder salir de la misera existencia que llevo; mejor dicho, lo intento, porque no he sido capaz de encontrar ninguna posible solución.
Ahora aguanto por no hacer daño a mis padres pero la verdad es que la única opción que realmente me parece factible para salir de esta condena es el morir. Me mantengo mientras busco excusas para aguantar, analizo los motivos por los que no es el momento de hacerlo, intento creer que quizá todavía quede alguna esperanza, pero la verdad es que vivo en un mundo gris e insipido, desprovisto de placeres de cualquier tipo. No me alegra que haya algunas personas que se preocupen por mí, sólo me entristece por el daño que sé que acabaré haciéndoles.
Sé que no he sido la mejor persona del mundo, pero también que no me merezco todo por lo que estoy pasando. Y es que en la vida no importa lo que merezcas, sólo lo que te toca. Así que ahora deseando no ser querido y siendo incapaz de querer, roto por mil mentiras, existo en un mundo que odio y del que lo único que quiero es escapar.
Comentarios
Publicar un comentario