500

Medio millar de entradas, muchas historias y más sentimientos plasmados en este blog. Han pasado más de tres años desde que comencé a escribir y desde entonces mi situación ha pasado por distintas etapas sin poder decir que ha mejorado en algo.

Aunque siento que estoy bastante insensible y que por fin he dejado en el pasado muchas cosas que me atormentaban, también debo admitir que de vez en cuando vuelven para hacerlo (aunque con menos frecuencia, por fortuna).

Últimamente estoy recordando mucho esos años de finales de los 90 en los que me dediqué al alcohol y a hacer locuras para escapar de lo que sentía y lo que me atormentaba. Realmente nunca he encajado aunque hubo una época en la que creí hacerlo. Hoy sé que todo fue una mera ilusión y no por ello dejo de tener  cariños a los que me acompañaron en aquellos días, y he de admitir que posiblemente los haya expulsado de mi lado para intentar no acordarme de lo que llegué a ser, aunque fuera una mera pose, pues me la creí.

No digo que los motivos hayan sido inventados cada vez que he apartado a alguien. Motivos había, pero lo cierto es que en el pasado no habrían sido suficientes para mí. Quizá ahora lo sean porque así evito mostrar  en lo que me he convertido y huyo de una vida en la que en algunos momentos creía ser feliz... aunque nunca logre engañarme lo suficientemente bien.

No negaré que extraño aquellos tiempos y a aquellos que me acompañaron entonces.
Como siempre ando anclado en el pasado por un motivo u otro, y el futuro me importa poco.

He intentado hacer cosas estos días pero el dolor de espaldas me ha fastidiado bastante; por no decir que cada vez que me planteo lo que tengo que hacer me siento como si me tiraran a una piscina a un yunque y todo me supera. El agobio por el futuro sigue existiendo pese a que no tengo ilusión real por él (ni por nada) y cuando mi cuerpo se vuelve tan pesado que me siento incapaz de hacer absolutamente nada pasan ideas fugaces por mi cabeza de cómo debería acabar con todo de una vez, pues no tiene sentido vivir sin ninguna ilusión por hacerlo (y sí bastantes tormentos).

Intento no pues evitar pensar y no mirar demasiado al futuro, vivir sin más y no agobiarme por todo lo que debo hacer, que en realidad no es mucho, para intentar evitar mis bajadas de moral. ¿La verdad? Sigo sin ver futuro en este mundo para mí y puesto que es cuestión de tiempo que muera, ¿por que dilatarlo y no evitarme así evitar sufrir? Supongo que la respuesta sigue estando en mis padres.

Por mi parte, si nadie fuera a extrañarme no tendría reparo en volar durante un par de segundos antes de ser libre (vista la inmunidad natural que tengo hacia las pastillas).

En fin, la vida sigue, aunque me preferiría que siguiera sin mí.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota