Nochemala

Se mezclan ya varios temas sobre los que hablar y comenzaré por el del día 24. Mi objetivo de desconectar con el alcohol se cumplió, de forma excesiva he de añadir, y acabé cargándome la cena con familiar de esa noche pues en mi borrachera intenté echarme para que se me pasase un poco antes de coger el coche y me quedé completamente dormido, por lo que no pude ir.
El día estuvo bien gracias a que el alcohol me mantuvo distraído todo el tiempo y salvo por las llamadas en las que di la paliza a un par de amigas (que paciencia tienen al aguantarme, por cierto) todo lo demás fue como yo pensaba. El resumen queda hecho aquí brevemente de un día que en sí, hasta que llego la noche, fue bastante agradable. 

La parte B es que he estado de médicos estos días, mis pulsaciones en reposo superan las 120 y eso explicaría el motivo de que me encuentre tan cansado y sea incapaz de llevar la vida sedentaria que llevaba antes. Si me pongo de pie ya tengo la sensación de que el pecho me va a explotar y al dar una vuelta pequeña siento dolor por toda esa zona, eso sumado a la gran cantidad de peso adquirido han provocado la retirada del antidepresivo que me estaba tomando y a falta de que me hagan unas pruebas por ahora me han recetado un medicamento que baja la frecuencia cardíaca.

Podría hablar del ánimo, pero como es lógico tras estos días y con la retirada de las pastillas pues está bastante bajo, aunque hoy he recibido una postal para felicitarme el cumpleaños escrita por una amiga y me ha hecho bastante ilusión leer sus palabras. 

No sé si mis padres se marcharán a Zaragoza finalmente, en cuyo caso el plan para mi cumpleaños (comer con la familia) podría cambiar a comer con algunos amigos, pero no es nada seguro todavía debido a los cambios de humor de mi madre. Todo está por ver, en resumen, es algo que ya averiguaré aunque como otros años, en caso de invitar a amigos, no diré nada del motivo de la comida hasta que estemos reunidos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota