No quiero volver a soñar

No quiero volver a soñar. Prefiero aferrarme a mis miedos y mis pesadillas, son mucho más parecidos a mi realidad y no salir de ellos me hace mucho menos daño que el permitirme fantasear con un futuro mejor, sólo para volver a caer en la cuenta de que eso únicamente es posible durante esos instantes de ensueño. Los sueños no se cumplen, al menos no para mí.  Por eso necesito alejarlos tanto como pueda de mi mente, centrarme en el ahora y esquivar las ilusiones poco realistas que mi subconsciente pueda crear.

Lo contrario acaba trayéndome estúpidos quebraderos de cabezas, dudas e incertidumbres fuera de toda lógica y que nada más sirven para que cada vez me sienta peor. Caerme y no volverme a levantar, quedarme en el fango y ahorrarme el dolor de una nueva caída. Centrarme en el frío y la miseria que me rodea y acogerlos como mi único hogar, mi única verdad... pues cada vez que intento levantarme acabo hundiéndome más.

Y ni tan siquiera puedo estar mal de cara a los demás. Ya no sólo recae sobre mí el peso de algunos de los achaques de mi madre, también la comprometida salud de mi padre pasa a ser mi responsabilidad, sabiendo que debo evitar las tentaciones pues aunque a mí la idea de morir siga pareciéndome una buena salida no quiero llevármelo conmigo.

Como siempre me enfundaré mi máscara e intentaré actuar delante de los demás: todo es bonito, todo está bien...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota