Amor y otros desastres
¿Cuándo he vuelto a tropezar? Parecía que todo marchaba bien, los vientos del destino soplan en buena dirección y pese a todo sigo pisando arenas movedizas.
Ya no son heridas sino las cicatrices dejadas por esas personas que han pasado por mi vida y ya no forman parte de ella. Desearía decir que soy fuerte y aguantaré pero por ahora sólo puedo decir que lo estoy intentando sin ser capaz de no venirme abajo en diferentes momentos.
Veo gestos de amor entre personas y una parte de mí desearía poder tener ese algún día, la otra se revuelve simplemente de pensar en tener que exponerse de nuevo a recibir un nuevo revés por parte de alguien a quien aprecias. Claro que desearía poder ser yo el que tuviera una relación normal, el que abrazase a alguien y pudiera demostrar mi cariño y recibirlo de otra persona, pero esas cicatrices que han quedado impedirán que eso suceda. No puedo volver a arriesgarme a sufrir por mucho que crea en que el amor es lo que da sentido a las vidas, quizá por eso he intentado acabar con la mía en tantas ocasiones: es algo que ya no voy a tener, quizá me lo niegue o quizá se me ha negado, no importa porque el resultado es el mismo. Abrazo la soledad, la que voy a padecer mientras intento disfrutar mientras avanzo por esta vida gastando mis días.
Las lágrimas han vuelto a inundar mi vida estos días. He de sonreír pues nadie quiere ver personas tristes y de poco ha servido antes que supieran que estaba mal, tampoco serviría ahora más que para preocupar.
Supongo que es así de sencillo, para que haya luz debe haber oscuridad. Para que unos puedan tener amor otros debemos de vivir privados de él.
Dolor sin más. Recuerdos. Lágrimas. Siempre más de lo mismo y un pasado que acaba retornando, pues somos lo que hemos vivido y aunque quiera volver a ser quien era antes de sufrirlo, no puedo desvivir lo vivido.
Difícil desandar caminos, borrar las huellas del pasado, aplicar memoria selectiva o limar una cicatriz que ha quedado, tampoco eliminar el temor a una nueva caída o cargar con los residuos del pasado, solo aprender a vivir con ellos, tratar de levantarse y seguir caminando.
ResponderEliminarUn abrazo Nesseah