Un batalla ganada
Esquivando recuerdos e intentando centrarme en el presente. No quiero pensar en los buenos momentos ni en ningún otro; parece que ahora que he abierto los ojos ante el daño que me estaba causando esa persona se nublan muchas de sus buenas acciones o de esas meteduras de pata que yo siempre quise considerar accidentales.
"No esperes nada de nadie" me dijo. Pero es un consejo que soy incapaz de seguir y siempre acabo esperando algo de los demás, o más bien hay cosas que no llego a esperar de ellos y que me dejan completamente planchado.
Para compensar parece que al menos algo ha concluido bien después de tantos años: ayer obtuve el reconocimiento a mi discapacidad y ahora comienza una nueva etapa para mí en muchos sentidos; nuevas opciones y nuevas puertas que se abren, después justo de haber cerrado otras.
Ayer apenas fui capaz de asumir que esa lucha había terminado. Hoy he comenzado a moverme para realizar algunas gestiones, pero es obvio que la lucha contra mi mismo no ha acabado. De nuevo me encuentro hundido sin motivo, con ganas de llorar y desaparecer y no hay nada que lo haya provocado. Sólo estoy yo y sigo sintiendo que no hay nada en este mundo que tenga sentido.
Hoy voy a intentar pasar la tarde lo mejor que pueda, buscaré algo para no pensar o intentaré dejar escapar mis sentimientos un rato, sólo lo suficiente para poder aguantar otro día más. Recuperar fuerzas de alguna forma para volver a actuar delante de los demás y fingir que todo va bien; o al menos mejor. Aunque no sea verdad.
"No esperes nada de nadie" me dijo. Pero es un consejo que soy incapaz de seguir y siempre acabo esperando algo de los demás, o más bien hay cosas que no llego a esperar de ellos y que me dejan completamente planchado.
Para compensar parece que al menos algo ha concluido bien después de tantos años: ayer obtuve el reconocimiento a mi discapacidad y ahora comienza una nueva etapa para mí en muchos sentidos; nuevas opciones y nuevas puertas que se abren, después justo de haber cerrado otras.
Ayer apenas fui capaz de asumir que esa lucha había terminado. Hoy he comenzado a moverme para realizar algunas gestiones, pero es obvio que la lucha contra mi mismo no ha acabado. De nuevo me encuentro hundido sin motivo, con ganas de llorar y desaparecer y no hay nada que lo haya provocado. Sólo estoy yo y sigo sintiendo que no hay nada en este mundo que tenga sentido.
Hoy voy a intentar pasar la tarde lo mejor que pueda, buscaré algo para no pensar o intentaré dejar escapar mis sentimientos un rato, sólo lo suficiente para poder aguantar otro día más. Recuperar fuerzas de alguna forma para volver a actuar delante de los demás y fingir que todo va bien; o al menos mejor. Aunque no sea verdad.
No se quien seas pero es siempre llamativo para un tiburón ver un pez nadando por estas aguas... te deseo suerte viajero.
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