Retrospectiva
¿Qué más podía pasar? Hasta el más firme de los pilares se desmorona cediendo a la debilidad de humana, tal vez de forma inconsciente. Por fin soy consciente de su lucha interior entre la parte que desea mi condena y aquella que intenta hacer lo correcto y deseaba salvarme; quizá el ser conocedor de la primera fuera lo que provocaba su insistente empeño en la segunda.
Haciendo una análisis retrospectivo de todos los hechos ocurridos desde el momento en el que nos conocimos, sólo puedo ver la caída de un hermano en la corrupción de la que pocos pueden salvarse. Yo también fui tocado por la oscuridad mucho tiempo antes que él; mas mis el ser consciente de ello me ha permitido intentar mejorar, pese a los muchos defectos que tengo.
La soberbia de la que tanto me acusa, con fundados motivos, le hace creerse perfecto, invulnerable al mal en el que ha caído. Mil excusas para sus actos y mil reproches para los míos. No puedo negar que acierte en algunos aunque en muchos otros cree ver el reflejo de su comportamiento.
¿Odio? Es algo que he intentado hacer y que se me da bastante mal. Puedo sentir desprecio o repugnancia, pero desconozco un odio permanente como ese que me acusan de utilizar. No niego haber deseado odiar pero me siento incapaz de hacerlo, tiendo a perdonar (que no a olvidar) y eso me ayuda a sentirme mejor.
He tenido que revivir otra vez toda la historia, atando los cabos sueltos que se escaparon en nuestra discusión y no pude evitar darme cuenta de que pese a acusarme a mí de odiarlo, el resentido en realidad era él. Revisé mis escritos, sus actos, la historia... Me rompí de nuevo y lloré como hiciera hace ya tres años. Para aclararme tuve que revivirlo todo, incluido el dolor y con su caída éste se acrecenta.
No quería pensar más en ella pero ha sido algo obligado para poder atar todos los cabos y tomar la decisión de sacar aquello que me daña de mi vida. Por desgracia eso lo incluye a él, ella ya fue expulsada aunque a veces se cuele en mis pensamientos o mis sueños. Al menos yo no niego estar resentido con ella, con sus mentiras, con la falta de explicaciones y el despreciable trato que recibí por su parte. Su conciencia quedará limpia con excusas, para mí no existe nada que le impidiera hacer lo correcto.
Y ahora vuelvo a tener que recuperarme, cortando todos los lazos con esa situación.
Haciendo una análisis retrospectivo de todos los hechos ocurridos desde el momento en el que nos conocimos, sólo puedo ver la caída de un hermano en la corrupción de la que pocos pueden salvarse. Yo también fui tocado por la oscuridad mucho tiempo antes que él; mas mis el ser consciente de ello me ha permitido intentar mejorar, pese a los muchos defectos que tengo.
La soberbia de la que tanto me acusa, con fundados motivos, le hace creerse perfecto, invulnerable al mal en el que ha caído. Mil excusas para sus actos y mil reproches para los míos. No puedo negar que acierte en algunos aunque en muchos otros cree ver el reflejo de su comportamiento.
¿Odio? Es algo que he intentado hacer y que se me da bastante mal. Puedo sentir desprecio o repugnancia, pero desconozco un odio permanente como ese que me acusan de utilizar. No niego haber deseado odiar pero me siento incapaz de hacerlo, tiendo a perdonar (que no a olvidar) y eso me ayuda a sentirme mejor.
He tenido que revivir otra vez toda la historia, atando los cabos sueltos que se escaparon en nuestra discusión y no pude evitar darme cuenta de que pese a acusarme a mí de odiarlo, el resentido en realidad era él. Revisé mis escritos, sus actos, la historia... Me rompí de nuevo y lloré como hiciera hace ya tres años. Para aclararme tuve que revivirlo todo, incluido el dolor y con su caída éste se acrecenta.
No quería pensar más en ella pero ha sido algo obligado para poder atar todos los cabos y tomar la decisión de sacar aquello que me daña de mi vida. Por desgracia eso lo incluye a él, ella ya fue expulsada aunque a veces se cuele en mis pensamientos o mis sueños. Al menos yo no niego estar resentido con ella, con sus mentiras, con la falta de explicaciones y el despreciable trato que recibí por su parte. Su conciencia quedará limpia con excusas, para mí no existe nada que le impidiera hacer lo correcto.
Y ahora vuelvo a tener que recuperarme, cortando todos los lazos con esa situación.
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