Yasmina
La mayoría de las veces que he puesto en el título el nombre de una chica ha sido para escribir una especie de carta o para hablar de algo reciente; hoy será una excepción.
Hace muchos años, no recuerdo ya cuentos pero es seguro que más de dos décadas, quizá en el 90 o el 91, solía correr aventuras con dos hermanos que vivían en el mismo bloque de pisos que yo. Nuestros padres se conocían de hacía tiempo, creo que de antes de que nosotros naciéramos, y por eso yo los conocía a ellos también.
El caso es que solíamos salir a explorar y a correr aventuras hasta que un día dimos con una zona a la que denominabas "Alaska" por el nombre de unos recreativos y de un bar (supongo que serían de los mismos dueños). Allí conocimos a un grupo de gente, bastantes personas y aunque me gustaría acordarme de los nombres de todos es imposible para mí; recuerdo a las caras y algunos de los nombres, a muchos me los he encontrado durante la adolescencia, pero a la chica con la que mejor me llevaba y a la que más cariño cogí durante ese verano sólo volví a verla cuando yo estaba en octavo, en el año 93.
Fue la chica de la que aprendí que a veces una chica no te dice que no quiere estar contigo y te pide tiempo porque teme perder la amistad, aunque a esa conclusión llegue mucho tiempo después (entonces era demasiado niño y me quedaba mucho que vivir antes de comenzar a espabilarme).
El caso es que era una etapa de mi vida en la que apenas había vuelto a pensar hasta que, hace un par de días, en algún lado escuché ese nombre y el recuerdo vino a mi cabeza y pensé en buscar en facebook, aunque sin saber su apellido, sólo por curiosear a ver si daba la casualidad de que aparecía alguien que se le pareciese. Y ... ¡Bingo!. La primera persona que apareció, con un amigo en común (casualmente el mayor de esos dos hermanos que eran vecinos míos en mi infancia) tenía una yasmina agregada como amiga. Curioseé y nada más entrar en su perfil vi una foto en la que reconocí la misma cara que recordaba de mi infancia, así que le escribí un mensaje preguntándole si era ella (dándole algunos datos que conocía suyos).
Como no obtuve contestación pensé que me había equivocado de persona y que habían sido las ganas de encontrarla (de encontrar alguna cosa buena de mi pasado, antes de convertirme en un macarra, de dejar de serlo y de todo lo que ha acontecido en los últimos años) lo que me había hecho creer que era ella, he escrito un mensaje pidiendo disculpas por las molestias y debo de haberla pillada conectada porque me ha respondido y sí que es ella, aunque en realidad ni siquiera me recuerda (normal con la de años que han pasado).
Aunque me hubiera alegrado más que sí supiera quién soy, me ha hecho mucha ilusión volver a ver esa sonrisa y los pocos recuerdos que me trae (debido al tiempo transcurrido) pero que al menos son buenos. Me conformo con haber vuelto a ver la sonrisa de una persona que en su día fue importante para mí, pues como bien sabrán aquellos que hayan leído algo del blog, yo no me olvido de la gente.
Realmente es un hecho que en otro momento no me habría hecho las misma ilusión pero recordar que en la vida también hay cosas buenas, o las hubo, es importante para mí después de la catastrófica racha que estoy atravesando. Al menos hoy he sonreído de verdad.
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