Todas las papeletas
Recuerdo una frase que se decía mucho en mi casa cuando yo era pequeño: "Se está rifando una torta y tienes todas las papeletas" .
La verdad es que analizando todos los hechos que me han ocurrido desde que nací, incluyendo los factores con los que lo hice, lo raro sería que no estuviera deprimido (tratándolo como enfermedad).
En estos días he estado viendo diversos documentales no relacionados con la depresión (esos ya lso vi hace mucho) y me ha parecido curioso que de ellos saco que poseo todos los factores que conozco para padecer dicha enfermedad o, como reza la frase con la que he abierto la publicación, tenía gran cantidad de papeletas, si no todas, para llevarme ese premio. Es cierto que luego las cuestiones que me han ido ocurriendo han agravado la situación y han actuado como catalizador para la misma (accidente, desamores y demás fracasos).
Hay cuatro factores que he identificado que te ponen como grupo de riesgo para padecer dicha enfermedad:
La verdad es que analizando todos los hechos que me han ocurrido desde que nací, incluyendo los factores con los que lo hice, lo raro sería que no estuviera deprimido (tratándolo como enfermedad).
En estos días he estado viendo diversos documentales no relacionados con la depresión (esos ya lso vi hace mucho) y me ha parecido curioso que de ellos saco que poseo todos los factores que conozco para padecer dicha enfermedad o, como reza la frase con la que he abierto la publicación, tenía gran cantidad de papeletas, si no todas, para llevarme ese premio. Es cierto que luego las cuestiones que me han ido ocurriendo han agravado la situación y han actuado como catalizador para la misma (accidente, desamores y demás fracasos).
Hay cuatro factores que he identificado que te ponen como grupo de riesgo para padecer dicha enfermedad:
- Genéticos
- Ambientales
- Estar al este de la campana de Gauss
- Problemas con el sueño
- Enfermedades crónicas
- Drogas y alcohol
1· Bien, empezamos por decir que toda la familia de mi madre ha padecido en algún momento depresión o la padece; mi hermana también lo hizo y mi abuelo paterno igual. El factor genético, sobre todo por la familia de mi madre, en la que son cinco hermanas y creo que tres de ellas, incluyendo a mi madre, padecen depresión crónica, y el resto ha padecido depresión o algún tipo de amago de la misma, incluyendo al sexto hermano, que es varón.
2· Aunque no me faltó comida y mis padres siempre dieron una impresión de ser grandes personas fuera de casa, sólo el que vive dentro de una casa sabe lo que ocurre cuando se cierran las puertas. Mi padre no nos ha pegado grandes palizas aunque si tenía la mano bastante suelta, cosa que cambió cuando con unos quince o dieciséis años tuve que enfrentarme a él porque tiró a mi hermana por las escaleras y pretendía seguir ensañándose con ella. Aunque no tuvimos que llegar a las manos, él y yo y realmente esa paliza sí fue algo puntual (normalmente era el tortazo o el capón), ese fue el último día que nos puso la mano encima a alguno de los dos.
Mi madre, por otro lado, nos sometía a otro tipo de maltrato, peor a mi parecer y que a mí me ha afectado mucho más en el plano personal, que es el maltrato psicológico. El meter siempre cizaña sobre como era o dejaba de ser mi padre, cargándonos con sus penas y sus desgracias (venidas de la infelicidad por, según mi opinión, estar con una persona de la que nunca estuvo enamorada). Más tarde comenzamos a sufrir sus ataques contra todos nosotros, gritos y victimeo, culpabilizándonos a todos de su situación, hasta el punto de tener pánico a estar en casa (igual que me ocurre ahora, motivo por el cual suelo pasar una vez cada una o dos semanas a comer).
También está el hecho de que nunca se nos reconocieran lo poco bueno que pudiéramos haber hecho y se nos comparase siempre con los hijos de los demás, que siempre hacían las cosas mejor que nosotros o habían obtenido mayores logros.
3· A esto le añado algo que escuché en documental sobre la campana de Gauss el otro día. Las personas con un CI superior a 130, como es mi caso (aunque se puede ver que me sirve de poco), tienden a ser incapaces de adaptarse a una sociedad de la que se sienten muy distantes y en la que suelen ser unos incomprendidos, piezas que no llegan a encajar por la diferencia de capacidades o de como esté organizada la mente. Si esto se descubre (en otros países, en el nuestro sólo queda joderse o emigrar) se le puede dar una educación adecuada a la persona. Estas personas suelen ser infelices, tienden a caer en depresiones y en suicidio. Supongo que cuanto más se aleja del CI de 100 de la media del resto de las personas más problemas de adaptación se tiene con la gente de su ambiente. En mi caso es un 172 que explicaría bastante porque no encajé. Además en la mitad de los casos suele ir acompañado de fracaso escolar, como ha sido el mío, y la pérdida de interés por las cosas por parte de la persona.
Al final te adaptas y aprendes a camuflarte, pero la realidad es que disimulas con la gente y pocas cosas
4· Los problemas del sueño también influyen. Las personas suelen tener sueños angustiosos durante la fase REM y sueños relajados durante la fase no REM. Si como en mi caso te despiertas mucho, generalmente cada vez que tienes una pesadilla, sólo se consiguen tener sueños en la fase REM, activando únicamente durante la noche las sensaciones negativas (miedo, angustia, dolor...). Todo esto lo he aprendido informándome sobre unos estudios relacionados con el sueño por mera casualidad.
5·Padecer dolor todos los días de mi vida desde hace más de ocho años; verme limitado en el aspecto físico y ver como mi cuerpo se deteriora cada vez más es otro factor que apoya esa enfermedad.
5·Padecer dolor todos los días de mi vida desde hace más de ocho años; verme limitado en el aspecto físico y ver como mi cuerpo se deteriora cada vez más es otro factor que apoya esa enfermedad.
6· Bien, de ésta diré que la culpa sí la tengo yo. Yo empecé a beber porque quise y aunque ahora añada que lo hice porque mientras estaba bebido disfrutaba, no tenía presente los problemas del día a día de mi vida y me servía de liberación temporal. No pisaba mi casa durante los fines de semana salvo para dormir. Comía y me marchaba y no volvía hasta la madrugada siguiente. Huía del hogar como podía. Con el tiempo mi cuerpo se acostumbró al alcohol y tampoco me ayudaba mucho a olvidar. Un día probé la cocaína y tuve una noche genial, de ahí acabé probando todo y al principio todo fue genial, nuevamente escapaba cada fin de semana de mis problemas en casa y de la vida que estaba viviendo; y nuevamente con el tiempo el efecto se perdió y bueno, por fortuna en ese momento apareció un apoyo en mi vida y dejé de tomar drogas ipso facto.
Luego ya vino el accidente de coche, la ruptura con esa persona quedando mal y nuevamente las drogas y el alcohol, aunque sin hacerme feliz durante la noche, al menos borraban esas noches de mi vida. Y así tres años y otro nuevo desengaño. Cosas normales de la vida para una persona que ha llegado en buenas condiciones a ese momento. Yo ya llegaba casi completamente roto y desde entonces estoy roto del todo.
Estoy pasando un eterno mes de julio esperando que me receten algún antidepresivo tras mi fracaso al intentar conseguir ayuda ingresando. Cada día es más duro que el anterior y necesito algo que me haga sentir bien, no drogas o alcohol pues se que no lo harán, deseo que me den algo que me quite la ganas de morir de una vez y que me saquen de este pozo lleno de espinas en el que me encuentro, o que disparen ya en mi sien y me den una paz que tal vez no merezca, pero que si ansío.
Cada día más desesperado.
Comentarios
Publicar un comentario