De nuevo

Mientras me planteo como enfrentarme a mi futura sesión de psicología, probablemente la última, habré de informar también de que las pastillas que me estaba tomando, las últimas que me quedaban por probar según  comentó la psiquiatra, me producen ataques de vez en cuando y que tengo que he dejado de tomarlas por ello.

Tras un par de días con temblores, vómitos, cambios bruscos de temperatura y un enorme dolor de cabeza he optado por leerme el prospecto. Esto es algo que suelo hacer siempre cuando noto síntomas extraños y no antes, puesto que así tengo un seguro con el cual librarme cuando me acusan de sentirlos por sugestión.


Tema a parte, he optado por dejar aparcado mi proyecto de escribir esa pseudobiografía durante una temporada; no me encuentro con fuerzas para nada desde hace un tiempo y siento que todo lo que escribo es bazofia. Tengo en mente escribir algo distinto, una especie de cuento sin demasiado sentido en el que plasmar mis paranoias en un mundo de irrealidad más acorde con mi estado mental actual.

¿Más? Bueno, hace poco escribí una carta (bonita forma de llamar a una e-mail) con mi análisis de lo acontecido años atrás y de forma sorprendente me dio la razón en todo. Puede que algún día la publique pero dirigida directamente a su autentica destinataria, aunque no vaya a recibirla, pues es una forma de desahogarme que ya he usado muchas otras veces en mi lugar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota