Sin dudas
La duda se disipa. Hablando con cierta amistad que conocía por Juanma la historia de Noe, veo mis sospechas más que verificadas.
Una parte de mí no dejaba de aferrarse a la posibilidad de que se vio superada por la situación, incluso ahora, con las noticias recibidas hoy, desearía que fuera así. Supongo que incrementa el golpe que me dio pero a la vez me deja sin un resquicio al que agarrarme. Todo fue una gran mentira. No quiso creer que podía tener algo conmigo, no dudo, fue un maldito fraude desde el comienzo, tramado con una malicia, o al menos con un desprecio total hacia terceras personas, de la que jamás hubiera sido capaz de hacer uso yo en mis peores tiempos.
Una verdad que no he conocido por mi amigo, pues su amistad con ella le hace ser demasiado parcial; pero a la vez ha sido el quien me lo ha desvelado, ya que sí contó la verdadera historia a una amiga común, que creyendo que yo era conocedor de toda la historia ha hablado de ella sin tapujos.
Pues esa persona que me hizo soñar y creer de nuevo en que merecía la pena vivir, no sólo fue producto de mi imaginación, fue también una ZORRA (con mayúsculas).
Estoy asimilando ahora que jamás volvió con su pareja. ¿Cómo es esto posible? Pues jamás lo había dejado con ella; cuando pasó toda esa historia, toda esa magia que yo sentí entre nosotros, estaba saliendo con Alan. Sí, todavía.
He sido engañado y utilizado para ser los cuernos con los que empatar. Le importaron una mierda los daños colaterales. Y con este conocimiento mi fe en las personas baja a límites insospechados.
No sólo puedo sentir ahora la decepción, me inundan la rabia y la ira. Una parte de mí quiere gritarle que sé la verdad, que si no hay luz en mi alma ahora es porque la negrura de su corazón lo contaminó todo. Que no es más que una bella sonrisa escondiendo el peor de los venenos.
Una parte de mí no dejaba de aferrarse a la posibilidad de que se vio superada por la situación, incluso ahora, con las noticias recibidas hoy, desearía que fuera así. Supongo que incrementa el golpe que me dio pero a la vez me deja sin un resquicio al que agarrarme. Todo fue una gran mentira. No quiso creer que podía tener algo conmigo, no dudo, fue un maldito fraude desde el comienzo, tramado con una malicia, o al menos con un desprecio total hacia terceras personas, de la que jamás hubiera sido capaz de hacer uso yo en mis peores tiempos.
Una verdad que no he conocido por mi amigo, pues su amistad con ella le hace ser demasiado parcial; pero a la vez ha sido el quien me lo ha desvelado, ya que sí contó la verdadera historia a una amiga común, que creyendo que yo era conocedor de toda la historia ha hablado de ella sin tapujos.
Pues esa persona que me hizo soñar y creer de nuevo en que merecía la pena vivir, no sólo fue producto de mi imaginación, fue también una ZORRA (con mayúsculas).
Estoy asimilando ahora que jamás volvió con su pareja. ¿Cómo es esto posible? Pues jamás lo había dejado con ella; cuando pasó toda esa historia, toda esa magia que yo sentí entre nosotros, estaba saliendo con Alan. Sí, todavía.
He sido engañado y utilizado para ser los cuernos con los que empatar. Le importaron una mierda los daños colaterales. Y con este conocimiento mi fe en las personas baja a límites insospechados.
No sólo puedo sentir ahora la decepción, me inundan la rabia y la ira. Una parte de mí quiere gritarle que sé la verdad, que si no hay luz en mi alma ahora es porque la negrura de su corazón lo contaminó todo. Que no es más que una bella sonrisa escondiendo el peor de los venenos.
Comentarios
Publicar un comentario