Miedo
Demasiados años intentando aprender a hacer lo correcto, con la esperanza de enmendar el tiempo que viví en el que las cosas no fueron así. Me doy cuenta ahora de que no, a priori, no existe decisión buena o mala, que nuestras acciones solamente pueden ser clasificadas así tras ver la reacción provocada.
Consumido por mis temores he vuelto a recurrir a la mentira, con la esperanza de encontrar en ella un mejor efecto que una verdad mucho más dolorosa. He vivido los últimos años consumido no sólo por el dolor y por la desesperación, también por una sensación de miedo a todo lo que mis actos pueden conllevar, a pensar siempre en las consecuencias, y eso es lo que me ha convertido en lo que no soy.
No es fácil ahora buscar una manera de escapar de ello. Afrontar los miedos es una cosa que hago cada día, superarlos (perderlos) requiere algo más que simple voluntad.
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