Y pasan los días sin que nada mejore. Siento como si mi vida fuera el nudo gordiano; me siento incapaz de encontrar forma alguna con la que esto pueda ir a mejor. Son demasiados años dentro de este laberinto buscando alguna posible y no puedo parar de pensar que la única opción posible es la de romper las reglas, si la vida es está condena quizá la única solución sea no vivirla. Para mí sería obviamente lo mejor, ya me habría ahorrado años de sufrimiento y más de un millar de días de desesperación. No puedo evitar pensar en las personas a las que quiero y a las que de una u otra forma voy a hacer daño.
No me queda más opción que separarme de ellas, esquivar el contacto con todos y permanecer en mi autoimpuesta cárcel esquivando ese mundo tan extraño para mí. De una u otra forma el resultado será el mismo, puesto que en este punto ya me incomoda todo contacto, prefiero mi conocida soledad, en la que la dificultad de recibir un nuevo revés es mucho mayor, el lugar donde puedo mostrarme tal cual soy, sin tener que dibujar una sonrisa en mi rostro para contentar a unos pocos. No deseo fingir más que soy esa persona a la que echan de menos, ella murió y sólo quedo yo. Y yo no quiero nada de nadie, bueno, sólo el olvido de todos para ser libre.
No me queda más opción que separarme de ellas, esquivar el contacto con todos y permanecer en mi autoimpuesta cárcel esquivando ese mundo tan extraño para mí. De una u otra forma el resultado será el mismo, puesto que en este punto ya me incomoda todo contacto, prefiero mi conocida soledad, en la que la dificultad de recibir un nuevo revés es mucho mayor, el lugar donde puedo mostrarme tal cual soy, sin tener que dibujar una sonrisa en mi rostro para contentar a unos pocos. No deseo fingir más que soy esa persona a la que echan de menos, ella murió y sólo quedo yo. Y yo no quiero nada de nadie, bueno, sólo el olvido de todos para ser libre.
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