Luna
He sentido de pronto una luz en mi rostro. Al girar la cabeza he percibido a la inseparable compañera de nuestro planeta, en su fase de máximo esplendor, casi como si estuviera observándome. Han venido mil momentos a mi mente, acaecidos bajo esa misma luz; así pues he recordado cosas tales como una conversación de teléfono en una calurosa noche de agosto o las mil veces que he pedido deseos a Catalina sin que ninguno haya sido cumplido. Me he visto pidiendo esos deseos, deseos que ya no significan nada, cuyo cumplimiento ya ha dejado de ser necesidad.
Poco a tardado la Luna en marcharse del ángulo de visión de mi balcón, quizá tampoco ella quiera verme. Si es así, fingiremos ambos que nunca nos conocimos, que nunca te hablé durante las noches ni quise escuchar esas penas que nunca me contaste. Como siempre, todo fue producto de esta imaginación que tantos problemas me acarrea.
Poco a tardado la Luna en marcharse del ángulo de visión de mi balcón, quizá tampoco ella quiera verme. Si es así, fingiremos ambos que nunca nos conocimos, que nunca te hablé durante las noches ni quise escuchar esas penas que nunca me contaste. Como siempre, todo fue producto de esta imaginación que tantos problemas me acarrea.

Aunque nunca comente, leo casi todas tus entradas. Sin embargo esta es diferente, parece más poética. No sé si has intentado que esta sea más bella que las otras, pero por lo menos así es. Y si buscas la belleza es porque todavía crees por lo menos en las palabras... En el fondo se esconden tus pensamientos y el dolor de tus recuerdos como en las demás entradas, pero esta vez están adornados por la magia de la Luna.
ResponderEliminarNo hace falta que comentéis, ni tan siquiera es obligatorio que leáis, pero os agradezco ambas cosas. Lo de comentar es normal, yo leo muchas entradas y sólo comento cuando creo que puedo decir algo.
EliminarEn cuanto a la entrada, no he pensado en hacerla de ninguna forma, simplemente tuve ganas de escribir y puse lo que me pasó en ese momento por la cabeza; supongo que hablar de la luna siempre resulta algo poético o romántico.