Sin más
Los bajones vienen cuando menos te lo esperas. Cualquier pensamiento puede ser el desencadenante de algún recuerdo o provocar los desvaríos de la mente. Ahora toca buscar refugio entre las paredes de mi hogar y consuelo escribiendo una entrada con la cual intentar desahogarme.
Hoy ha sido un día bastante movido comparado con los que suelo tener. Me ha tocado ayudar en unas cosillas a un amigo esta mañana, por las tardes he tenido clases y al salir de éstas he ido a casa de mis padres a ver el partido. Ha sido el último día que mi tío y mi primo pasaban allí y quería acercarme a pasar un rato con ellos, aunque en realidad no sea yo un gran seguidor del mundo del deporte.
Hemos charlado un rato en el patio trasero de la casa, disfrutando del fresco de la noche. Y a eso de las 2.30 he vuelto para mi casa. Nada más llegar me he recordado que las llaves de la casa se me cayeron mientras jugaba con mi sobrina durante el partido y que las había dejado sobre la mesa del salón, así que me ha tocado volver a ir para allá (he de decir que mis padres viven a varios kilómetros de distancia de la ciudad). Durante el camino de ida para allá ha sonado un disco que me ha traído el recuerdo de alguien. Desde ese momento ando con la lágrima asomando y completamente angustiado.
Ni siquiera soy capaz de comprender porque me pasa eso. No comprendo el motivo de que mi cuerpo reaccione así por causas pasadas. No comprendo como puede perdurar tanto el dolor, o cómo el recuerdo de unos hechos me hacen revivir lo sufrido en ese momento del pasado.
Voy ya a la cama en la que hoy sí que tocará abrir la presa que mantiene presas mis lágrimas en la mayoría de los días, esperando que tras vaciarme un poco todo vuelva a mi normalidad.
Pienso que cuando estas sensible, triste, dolido...deprimido, cualquier cosa que recuerde el pasado puede hacer que las lágrimas aparezcan. Es como si un vaso de agua estuviera a punto de rebosar y una simple gota lo hiciera. Recuerdo que yo lloraba por ver algo emotivo en la tele.
ResponderEliminarEn la vida a veces pasamos por esas situaciones cotidianas,
ResponderEliminarque tengas una buena semana.
un saludo.
Eso nos pasa a todos, creo yo. Un recuerdo y... ¡zas! Toda la supuesta fortaleza que tenías, desaparece de un plumazo.
ResponderEliminarUn beso!