Trofeo

Hace ya mucho tiempo me deshice de todo lo que me recordaba a tu persona. Quemé ese trozo de papel de color naranja, el último pedazo del collar con el cual habíamos jugado a ser uno.  Lo encontré por casualidad, en el fondo de un cajón, cuando pensaba que ya me había deshecho de él.

Fue tiempo después de borrar todas tus fotos; éstas fueron eliminadas al mismo tiempo que tu número de teléfono, aunque por culpa de tus llamadas posteriores y de todos esos mensajes que parecían estar repletos de sentimientos que me escribiste después, aunque en la realidad no fueran nada, sólo lo que yo quise ver en mitad de mi desierto, acabé memorizando tu número y pese a la cantidad de tiempo pasado, aún permanece grabado en mi cabeza. Por fortuna la tentación de llamarte no ha cruzado por mi cabeza ni en los momentos en que mi locura ha alcanzado su cenit.

Recuerdo ese lazo y la entrada que le dediqué la noche que lo encontré. Sé que la leíste y te dolió ¿Por qué? Supongo que incluso tu ego es mayor de lo que pude imaginar, una cosa más en la que me equivoqué.

Ahora sé que fue el lazo lo único que quedo reducido a cenizas dejando además, estúpido de mí, una quemadura en la mesa que sirva de acceso a los recuerdos del pasado en mis momentos de debilidad.
Pero el lazo merecía ser destruido, aunque sólo fuera porque pasó de representar la magia de una noche de verano, al dolor de muchas noches de invierno.

Recuerdo de una guerra que perdí.

Comentarios

  1. Y sonaba la misma música entonces que ahora, eh?
    :)

    Un beso!

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  2. Ha sido el motivo de que la pusiera; me acordé de ella (de la canción). Es una canción preciosa y me recuerda a una película que me gusta mucho, aunque es un poco extraña: Donnie Darko.
    Podría enrollarme mucho sobre todo lo que implica la canción, la película y la persona en cuestión, pero no quiero aburrir.
    Gracias por leerme :)

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