Thinking
Comienzan a pasar los efectos del bálsamo que significó para mí la charla de ayer y es hora comenzar a pensar las cosas, un poco más profundamente.
Lo primero que debo hacer aquí es admitir mi culpa y pedir perdón por el daño que, al intentar engañarme o salir de mi situación de una forma que no era la adecuada, he causado a otras personas. He intentado negarme ciertos sentimientos que he sido incapaz de borrar todavía, los escondido bajo la alfombra y actuado como si pudiera continuar hacia delante en esa faceta de mi vida. Me veo obligado a decir que sólo sé amar de una forma, y mientras no pueda hacerlo así, mientras el lastre de ese amor platónico y yo sigamos encadenados, nunca podré querer a otra persona, no de la forma en la que necesitaría hacerlo a aquella que algún día pudiera ser mi pareja.
Sí, existen otros sentimientos. Es posible querer a las personas de una forma especial, mas intentar creer que seguir hacia delante con algo sin sentir esa particular sensación que diferencia lo mágico de lo real, es un error. Por desgracia un error mío que sufren otras personas, y me veo siendo yo ahora ese verdugo a quien tanto quise odiar.
También vi, entre tanto recuerdo evocado, la persona que fui cuando sentía a Noe a mi lado. Es cierto que era una persona repleta de vida, con muchas más ganas de reír y de disfrutar de cada momento de mi vida; sé que ella es así, antes pensaba que me comportaba así porque yo era como un espejo y tenerla delante me hacía ser como ella. Tras lo de ayer creo que me servía como catalizador para sacar lo mejor de mí, supongo que es lo que la hace tan especial, pues sospecho que es una habilidad que tiene con todo el mundo.
Siempre hablo de que me encuentro en el fondo de un pozo, de la oscuridad que me rodea y de lo mal que me encuentro; no creo que sea solamente eso, la parte de mí que desapareció debe de estar allí, mientras que toda la negatividad y el pesimismo han quedado fuera, conviertiéndome en esto, así ahora mismo y tras unas palabras que me motivaron bastante, veo que me toca bajar ahí, a lo más oscuro de mi ser y rebuscar, ir al rescate del yo que sí quiero ser.
Supongo que tengo que comenzar a ser más optimista, esta vida está llena de malos momentos, de situaciones que nos llenan a todos de dolor, que nos provocan las ganas de desaparecer. Cuando ella se marcho de forma irreversible de mi vida, sin la posibilidad si quiera de conservar su amistad, todas las cosas oscuras de este mundo realzaron su oscuridad, me centré en la pérdida. Sin embargo, quiero intentar lo contrario ahora, quiero pensar que pude haber permanecido siempre sin conocerla y, por mucho que me apene su perdida, he de centrarme en el sentimiento de que he sido una de las personas que ha podido disfrutar de ese tifón de alegría. En que me mostró a aquel en el que puedo llegar a convertirme.
Supongo que la charla de ayer me dará aún para muchas más desvariaciones, aunque creo que por ahora han sido suficientes.
Esto me gusta más aún. Ánimo, que tú puedes.
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