Retorno al pasado

Escribo estas líneas escuchando la banda sonora de Braveheart. Esa era una de las tres cintas que solía escuchar a comienzos del 98, mientras, encerrado en mi cuarto, lloraba en mi cama pensando en el amor perdido.

Llevo ahora unos días malos, he meditado más de lo que debería sobre una conversación que tuve ayer. Algo que sirvió para abrirme los ojos; por desgracia, con ellos, también alguna otra herida. Es cierto que hay algo que aún tengo que superar, aunque no encuentro explicación lógica para que semejante cicatriz haya quedado en mí, deseo con todas mis fuerzas verla desaparecer.

Vuelvo a recordar la magia, y tal y como ocurrió entonces, el dolor la sigue aunque ahora con inmediatez. Mientras una parte de mí no puede evitar alegrarse de ciertos recuerdos, la otra a su vez es incapaz de eliminar los otros. Y de pronto me siento transportado quince meses atrás,  y aunque note que el aire me falta no desfallezco, sigo consciente para sufrir de nuevo lo que ya sufrí entonces. Me he negado una y otra vez la verdad, el hecho de que hay un fuego que no he sido capaz de extinguir, aunque apenas sea una diminuta llama.  Son los restos aún ardientes de mi antiguo yo calcinado, y veo como todo lo que he intentando construir, lo poco que he logrado construir, en este tiempo, vuelve a transformarse en ceniza.

Sólo deseo el final de la agonía, olvidar o morir, no de una forma física, sino de una forma espiritual, no volver jamás a sentir. Y ahora, si quiero lograrlo, tendré que empezar de nuevo, intentar construir una nuevo búnker en el que permanecer encerrado de por vida, asegurándome que no hay nada suyo aquí, hasta que todo esté realmente extinto.  Pues ahora, la esa caótica mezcla de sentimientos desgarra mi ser y azuza mi locura, dejándome más perdido aún de lo que he estado.

Lo peor es que no son sólo quince meses borrados por mi fracaso, son quince meses marcados también por el daño que mi inconsciencia ha hecho a otras personas, al intentar convencerme de que debía seguir hacia delante ignorando lo pasado.

Ahora habré de comenzar de nuevo, sabiendo que he de mantener toda ilusión alejada de mí.

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