Garblita 2


Quiero odiarte, lo deseo casi tanto como ser yo el que esté a tu lado. No tengo hoy muchas palabras, tengo demasiadas sensaciones para ser capaz de explicarlas bien. Mi lógica quiere odiarte, quiero creer que fuiste malvada, que todo lo hiciste utilizándome sin que yo haya llegado a importarte nada jamás.

Puede que fuese liberador saber que fue así; sin embargo aún me queda esa ínfima esperanza de poder luchar por ti algún día. Pensar que esa magia fue tan real como yo la sentí, que no me inventé tus miradas ni imaginé tus sentimientos.

Recordarte sonriendo me congela la sangre y convierte el aire en algo demasiado denso para ser respirado. Ya te dije que jamás me había pasado algo así, a esa velocidad, y aun a día de hoy tienes ese poder sobre mí.

Ojalá todo esto se deba a que aún tienes los ojos cerrados y puedas abrirlos un día y darte cuenta de que sigo aquí; ojalá todo haya sido real y vuelvas a sentirlo.

Apenas faltan tres meses para los dos años, más de año y medio sin hablar y sólo puedo decirte que te sigo queriendo, lo hice desde ese segundo en el que nos quedamos mirándonos, separados por el marco de la puerta de mi piso y no he dejado de hacerlo ni un sólo instante, habiéndolo intentando casi todos los días desde que me diste la patada.

Y ahora sólo me queda gritártelo en silencio.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota