201204280158
Hoy toca dormir tarde. Hemos tenido reunión de amigos y en general la situación se ha salvado bastante mejor de lo que esperaba; prueba de ello es que haya llegado a estas horas.
Ratos de conversación con la que evadirme, otros con la máscara puesta, un momento de tensión en el que a punto he estado de comenzar una seria discusión con el individuo que me visitó ayer, aunque finalmente me he obligado a ignorar sus estupideces y a conversar con otros contertulios. Algún que otro momento en el que la máscara ha estado a punto de caérseme, pero por fortuna no ha sido así.
Cuando he recibido la visita que sí esperaba, la de mi amigo vallisoletano, estaba bastante hundido y la conversación tampoco me estaba animando mucho. Por fortuna ha evolucionado la noche relativamente bien.
Encontrarme ahora echando lágrimas sin tener claro el motivo es bastante normal en mí. Normalmente es lo último que hago mientras intento alcanzar el mundo de los sueños, hoy simplemente he tardado demasiado en tomarme las pastillas y habré de esperar un tiempo más, rodeado de mis asquerosos pensamientos, de mis ralladuras mentales y de mi intento por comprender este mundo tan extraño en el que me ha tocado vivir.
Sólo sé que es uno de esos días en los que desearía no haber amado a nadie jamás. En especial desearía que Garblita jamás hubiera entrado en mi vida y haberme evitado así los últimos años. Al igual que esa mezcla de repugnancia y odio irracional que siento hacia una persona que ni tan si quiera he llegado a conocer.
Ratos de conversación con la que evadirme, otros con la máscara puesta, un momento de tensión en el que a punto he estado de comenzar una seria discusión con el individuo que me visitó ayer, aunque finalmente me he obligado a ignorar sus estupideces y a conversar con otros contertulios. Algún que otro momento en el que la máscara ha estado a punto de caérseme, pero por fortuna no ha sido así.
Cuando he recibido la visita que sí esperaba, la de mi amigo vallisoletano, estaba bastante hundido y la conversación tampoco me estaba animando mucho. Por fortuna ha evolucionado la noche relativamente bien.
Encontrarme ahora echando lágrimas sin tener claro el motivo es bastante normal en mí. Normalmente es lo último que hago mientras intento alcanzar el mundo de los sueños, hoy simplemente he tardado demasiado en tomarme las pastillas y habré de esperar un tiempo más, rodeado de mis asquerosos pensamientos, de mis ralladuras mentales y de mi intento por comprender este mundo tan extraño en el que me ha tocado vivir.
Sólo sé que es uno de esos días en los que desearía no haber amado a nadie jamás. En especial desearía que Garblita jamás hubiera entrado en mi vida y haberme evitado así los últimos años. Al igual que esa mezcla de repugnancia y odio irracional que siento hacia una persona que ni tan si quiera he llegado a conocer.
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