Superada ya la Nochebuena, a la cual tenía pánico por tener que ver a mi familia de nuevo, tras mi salida del hospital. Lo cierto es que esperaba a que hubiera alguna pregunta indiscreta, no las hubo; no puedo decir lo mismo de momentos de tensión, como siempre en casa de mis padres, acabó habiendo algún roce, gritos y demás, algo por lo que creo que voy a pisar la casa bastante poco de ahora en adelante.

Por otra parte, querría disculparme con esas personas a las que tanto daño causo por el hecho de que me quieran. Desearía que no fuera así, enderezarme o desaparecer, y por mucho que intento la primera siempre fracaso.

Sí, soy débil y cobarde. He cogido miedo a vivir.

Comentarios

  1. Con la vida no se tiene más que una obligación... vivirla.
    ¡Fuerza y adelante!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota