Escribo para mí

Es algo que a veces he olvidado, he confiado demasiado en la gente, al menos durante el tiempo suficiente para entregarles las puertas de este lugar.
Ya no quiero que me lea nadie, no lo necesito, necesito mi silencio y mi soledad. Esos fieles sentimientos que tantas veces me han acompañado mientras buscaba cualquier excusa para derramar mis lágrimas. Y sigo llorando, pero de una extraña forma ahora, es un llanto interno que pocas veces sale al exterior. Se marcharon las ganas de reír, la apetencia por todo, apenas puedo recordar lo que es sentir ilusión por algo.
Sé que para muchos es una locura, yo lo veo como algo lógico. Es un paso que habré de dar algún día, no se trata de escoger entre morir o no hacerlo, se trata del cuando pues todos caeremos.
No disfruto con nada, avanzo muerto en vida y mi única pregunta es ¿Por qué no dar ya el paso? Antes me dolía  que la gente se olvidase de mí con tanta facilidad, ahora desearía que todos lo hicieran, que siguieran con sus vidas y ser únicamente responsable de la mía; y así enfrentarme al final de la tortura.

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