Noche de viernes

Abatido y hundido; esperando que pasen estos días para ver si consigo levantar un poco la cabeza y sentirme simplemente mal. He tenido una conversación con un amigo y sin dar mayor importancia, pensando que realmente no me afectaba, he estado contando mis historias del pasado, recordando esos fines de semana que iba a Madrid.

Un simple comentario, diciéndome que lo que necesito es una novia, y esa sencilla respuesta que he dado sin más, mi explicación al por qué no quiero tener ninguna relación con nadie. Por una parte siento que no tengo nada que ofrecer, me miro y no creo que nadie pueda aguantarme, en realidad, por mucho que me duela, entiendo que una persona que estuvo apoyándome durante años al final se diera cuenta de que la única opción que le quedaba para ser feliz era deshacerse de mí. Sin esperanza y con dolores crónicos, con la opción de buscarme un futuro limitada por mi puta salud, comprendo que no pudiera seguir a mi lado, me alegro por no haberla arrastrado a este foso del que no soy capaz de salir.

También he de decir, para aquellos que hayan leído más escritos y sepan lo zumbado que estoy, que antes no era así, estaba deprimido, sí, pero ni de lejos se acercaba ese estado a está tristeza de la que soy incapaz de deshacerme y este dolor que apenas puedo fingir que soporto. En esos momentos en que yo mismo me di cuenta de lo limitadas que habían quedado mis opciones de buscarme la vida, de conseguir un futuro decente para mí y para ella, saber que aunque estuviera tan lejos físicamente estaba apoyándome, lo era todo. Era mi vida, la única fuerza que me quedaba.

Sí, necesito salir de esto pero no quiero apoyarme en nadie. Quizá no sufrí un enamoramiento repentino al conocerla, pero cada día que pasaba la iba queriendo más, hasta que un día me di cuenta de que amaba a la persona que tenía al lado. La quería en mi vida para siempre, pasé casi tres años pensando que sería así, y tanto tiempo siendo la única cosa que me daba fuerzas para seguir con mi vida, para sonreir, para sentir que, dentro de la situación que estaba viviendo, era feliz.

Intento mantenerme lo más cuerdo que puedo, sé que estoy desquiciado, que muchas veces soy incapaz de controlarme.  La única luz que tenía, es normal que me haya quedado completamente perdido, sumido en esta oscuridad.

Se que esto es un escrito sin sentido, he intentado unir un poco ideas sueltas que rebotan por mi cabeza. Ahora mismo no puedo pensar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota