Cansado
Siento a mi entidad dividida. Incapaz de llegar ya a acuerdos conmigo mismo, una parte quiere explotar, la otra desaparecer, otra más intenta luchar por avanzar... no se en cuantas fracciones se ha dividido mi mente pero cada una grita su deseo, no llegando a entenderse sólo me queda sentir el caos de las ideas yendo y viniendo.
Cada vez más cansado de mi locura; pero no es lo único. Estoy cansado del dolor físico, pese a haberme acostumbrado a él, algunas veces vuelve con intensidad para recordarme que ya no podré hacer una vida normal. Cansado de ser uno más en todo lo bueno y no poder resaltar más que en lo negativo. De ser el que pierde para que otro gane, un idealista con pequeños valores incapaces de llenar el vacío de mi interior. Ese profundo pozo de oscuridad que absorbe todo cuanto se me acerca.
Dolido por el despecho sufrido, por cada vez que he intentado reparar el daño provocado y sólo he conseguido agravarlo más. Por las amistades perdidas o desaparecidas, por aquellas que recibieron mis llamadas cuando necesitaba tener un poco de contacto, de desconexión con mi ser, y me las devolvieron demasiado tiempo después.
Al final somos los únicos responsables de nuestro dolor, de la forma de enfrentarnos a él, de si le vencemos o dejamos que nos consuma y nos transforme, de que mate lo que fuimos.
Desearía poder culpar a alguien en concreto de parte de mis males, a un causante de mis desgracias, alguien más además de mí. No puedo; mi maldita lógica me hace entender que todos tenemos nuestras circunstancias, que no puedo culpar a alguien por algo que quizá yo hubiera hecho, por buscar aquello que los aleja del vórtice negro del que yo no pude escapar.
Vivo con mi asesino, como carcelero y mi torturador; lucho contra él todos los días y no paro de perder.
Y sigo cansado de regar sus victorias con mis lágrimas, todos los días, incluso cuando la mayor de mis sonrisas cubre mi desagradable verdad.
Comentarios
Publicar un comentario