Visita al médico

Tras largos años transcurriendo generalmente por los caminos de la sanidad privada, sobre todo por el tema de evitar largas esperas; comencé hace poco a tratarme en la sanidad pública, por dos motivos concretos:
El primero era que de la privada no quedaba casi constancia, ni informes decentes ni nada que fuera más allá de una receta. El segundo es que el trato recibido no me gustaba, parecía más bien el firme aquí y que pase el siguiente de la cola del supermercado.

Por ahora las pocas personas con las que he tratado han sido, conmigo, mucho más humanas que todos los anteriores, por lo menos han simulado volcarse mucho más en mi caso y se ha preocupado de darme diagnósticos, consejos y procedimientos a seguir, en lugar de exclusivamente la dosis de la pastilla a tomar y la hora adecuada para ello.

Resulta que ando jodido, cosa que yo ya sabía (y todos aquellos que habéis leído un par de páginas del blog, también).

En resumidas cuentas me han dicho: tengo depresión de grado 3; van a tratarla de forma paliativa, pero es algo con lo que tengo que aprender a convivir. Bien, han tenido tacto al decirlo al menos.  La esperanza, pues ya tenía pocas, a partir de ahora sí que tengo algunas cosillas claras sobre las que antes dudaba; pero aquí sólo quería dejar plasmado el informe del médico.

Comentarios

  1. Ánimo, que verás como las cosas poco a poco van mejor. No te refugies en tus depresiones e intenta ver las cosas desde un punto diferente. Eres una persona con un par de huevos para pasar por esto y más así que no te preocupes que ya verás como poco a poco la cosa mejora. Un abrazo.
    Pd: Me gusta mucho la música que le tienes puesta al tablón.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota