Decisiones

Creo que una de las pocas cosas que tengo claras tras darle muchas vueltas, es que no quiero que nadie me tenga que hacer de niñera... y menos para poder echármelo en cara. He decir que una persona en concreta se ha volcado con sus buenas intenciones sobre mí durante este último año. El problema reside en que nuestra forma de ver el mundo es excesivamente diferente, por lo que los roces han provocado algunas "chispas" que han venido a la vida con la forma de discusiones entre nosotros; más bien de broncas recibidas por mí.

De la última de ellas no ha pasado una semana aún. La tengo bastante reciente y en ella, como en otras anteriores, veo que lo que debería salir del corazón acaba haciéndose más como una obligación; creo que de ahí es de donde surgen tantos reproches en realidad.  Supongo que yo nunca he estado a la altura de sus circunstancias y que llegado cierto momento, comencé a dejar de mirar los problemas de los demás para centrarme más en los míos; yo no soy un ejemplo a seguir, lo sé. No puedo por tanto esperar que se haga correctamente hacia mí aquello en lo que yo, supongo, debo de haber fallado.

Bien, pues creo que muy a mi pesar, e intentado mantener conmigo esas incipientes amistades que creo estar haciendo en Valladolid, tendré que retirarme del resto de ese grupo, dejar de jugar a ser el buen amigo y comenzar a portarme como tal. Me libraré así de comentarios afilados capaces de rasgar  mi endeble coraza.

Toca esperar el momento adecuado en el que dar el paso, pues esta acción, como todas las que yo pueda hacer necesitará de una nueva reprimenda (al menos ante sus ojos).

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