¿Vértigo?

Se presentaba muy bien hoy el día; mis ánimos a una altura superior a la que los tengo acostumbrados, un día precioso a mi parecer. El aire fresco de este tormentoso día entrando por mi ventana y yo, en la pseudoseguridad de este bastión en el que se ha convertido mi cuarto estaba tranquilo.

El paso del día ha traído cambios, suele ocurrir, puede que mis ánimos padezcan de vértigo y sea esa la causa real de que pasen tanto tiempo como son capaces en lugares bajos. Sin aviso, como siempre, ese malestar que tanto me acompaña me ha venido encima como el golpe de una maza; por fortuna la medicación reduce, por ahora, la gravedad de esos bajones que me dan. Los acelerones son más sencillos de controlar gracias al lorazepam, que aunque debería dejarme tirado apenas consigue tranquilizar en una mínima parte lo que sea que se agite dentro de mí.

Parece que necesitara arrancarme la piel a tiras, supongo que odiarse a uno mismo hace la convivencia difícil. Me doy asco y no puedo dejar de estar en contacto conmigo. Necesito no pensar...

Creo que hoy toca tomarse un par de pastillas en lugar de solamente una, para entrar pronto en los reinos de Morfeo y así llegar cuanto antes al día de mañana, en el que la actividad ya mantendrá mi mente ocupada y podré huir de mis pensamientos.


Comentarios

  1. A ver si el domingo no es sólo un "de vuelta". Quizá sea uno de esos que tanto me gustan. Un "de vuelta al mundo" suena mucho mejor, ¿a que sí?

    Respira. Sin porqués.

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