Prólogo

La historia que sigue la cuento de una forma completamente subjetiva; no son hechos reales o probados, es tal como yo sentí la situación y eso, de ninguna forma, implica que la realidad fuera así. Al menos no para los demás.

Pido que no se juzgue a nadie por lo aquí escrito; salvo a mí en todo caso. Si alguien estuviera disconforme ruego dirija un comentario hacia mí y expresaré su disconformidad de forma en la que mejor sepa.


La historia no es pública por petición de uno de los interesados. Si a alguien le interesa leerla que me escriba y le mando el enlace para que pueda descargarla en PDF.

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