Conversación

Por fin he conseguido tener la tan ansiada conversación; aclarando bastantes cosas y calmándome en gran medida, aunque generando incertidumbre en aspectos diferentes, como no podía darse de ninguna otra forma en mi caso.

¿Qué veo? Un destino concurrente. Darlo todo y esperar que con ese ímpetu baste para ganar algo en esta vida o, por el contrario y con la memoria reciente recordándome el estrepitoso fracaso del año anterior, intentar mantener fría mi cabeza en cuanto a mis actos. Soy fuego intentando contener mis llamas, fingiendo que en mí no hay más de lo que cualquiera puede esconder dentro de sí. Reprimiendo la siguiente explosión y planteándome si luchar con la cabeza o darme ya por vencido, una derrota a tiempo; no me planteo luchar de corazón pues mucho han cambiado las circunstancias. Sé que así perdería seguro y, además, no estoy convencido aún de querer darlo todo en esta batalla, necesito tiempo para conocer.

Supongo que, mientras mi ser no comience a sufrir por ello intentaré vencer. No voy a jugármelo todo, esta vez no. Soy la sombra de lo que era y mis heridas no aguantarían otra estrepitosa derrota.

Bien, las reglas del juego han sido defenidas y ahora queda jugar la partida, con las cartas que el Destino ya nos repartió.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota