Sin evolución

Me gustaría poder hablar un día de como mis ánimos comienzan a levantarse. Por ahora es algo que no veo factible.

Mi estado de ánimo varia entre desear morir y simplemente no desear vivir, algo no demasiado alagüeño. Y aunque deseo expular la ponzoña que ya se ha extendido por todo mi ser ya no tengo ganas ni de escribir como método de escape; me siento y veo como me consume y simplemente espero a que la vida pase y a rezo porque levantarme un día y que el mundo se haya olvidado de que una vez existí.

Y sueño con olvidar los momentos que me hicieron pensar que lograría ser feliz, pues es la luz que había en ellos la que aumenta la intesidad de estas sombras.

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