Varios días malos, alguno bueno y casi todas las noches llenas de recuerdos que preriría poder borrar. Muchas veces son los buenos los recuerdos los que hacen de ancla y nos impiden avanzar en nuestra vida, un lastre que me ata a un pasado que desearía no haber estropeado.

Tantas oportunidades perdidas. Aullo inútiles lamentos a la luna todas las noches desde mi teclado, escritos sin mayor intención que la de aflojar la carga que llevo. Tan pesada me parece a mí como ligera puede verse desde fuera.

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