29042011

Lleva ya un tiempo cerrado el blog pero no porque no sienta la necesidad de escribir. Simplemente no quiero que sea público lo que siento, necesito desahogarme en soledad, una soledad que me falta como el aire al ahogado. Aquí, en mi nuevo antiguo hogar.

Como el preso esperando que ansía su libertad miro con desesperación al futuro, buscando la fecha en la que pueda marcharme de aquí y ser independiente,  tener algo que ocupe mi tiempo y llegar a ese sitio que se convierta en mi verdadero hogar, en el que pueda encerrarme en mis sentimientos para huir del mundo e intentar allí reparar mi devastado universo interior.

He vuelto a mirar en él y todo sigue siendo polvo y ruinas. Puede que el tiempo pasado haya disminuido el dolor de verlo así, quizá la imposibilidad de sentir tranquilamente esas sensaciones han provocado que el esa aflicción se transforme en otra cosa, algo menos saludable todavía,  rabia, ganas de explotar y tener que atar esa ira de forma que mi mente sigue alejándose poco a poco de lo que denominamos cordura.

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