Soy Fascista

He usado este blog para hablar de mis sentmientos en gran cantidad de ocasiones desde que lo cree; alguna vez lo he usado para escribir tonterías; todavía no he  hablado de mi forma de ver el mundo, de como creo que deberían funcionar muchas cosas y eso que, aunque intento estar distanciado de ella por ahora, la política es algo que me gusta bastante (no puedo decir lo mismo de los políticos).

Por mi vida he pasado por diferentes etapas en cuanto a ideología se refiere. Comencé siendo anarquista, realmente en la adolescencia es algo bastante normal puesto que, y los duchos en psicología podrán corrobarlo, es un periodo de búsqueda personal, generalmente a traves de la negación de aquello que hemos aprendido y conocido. Sabía que el anarquísmo, como yo lo interpretaba, no podía exisitr en nuestra sociedad puesto que para mí es una forma política para inteligencias avanzadas y hombres con valores, algo casi inexistente en la sociedad actual. Por desgracia requerimos de unas normas que nos rigan para ser capaces de vivir en sociedad y en muchas ocasiones el respeto a los demás nace de la represión en lugar de nacer dentro de nosotros mismos.

Tuve que aceptar las ideas que teóricamente encajaban con la izquierda como forma política que sí podía funcionar: respeto, igualdad, libertad...y muchas veces, la lucha por conseguirlos. Valores con los que se nos han llenado la boca miles de veces, viendo el funcionamiento de esta nuestra sociedad, me doy cuenta de que aquellos que generalmente enarbolan esta ideología no la aplican.

Y hoy en día, pese a no haber variado mi forma de ver el mundo salvo, si acaso,  para desradicarlizarme un poco del ímpetu que puede tenerse en la juventud, soy fascista. Sí, pues tenemos aquellos que están el poder bajo la bandera del respeto incitan al odio de todos aquellos que no les entreguen su voto siguiendo su doctrina (o lo hagan con sus aliados); ahora pertenezco a la ultraderecha por definirme español, sin considerarme mejor o peor que un francés o un inglés.

Creo que tenemos unos gobernantes absurdos (y tristemente inéptos), que en nombre del progreso intentan modificar la sociedad hacia aquella que ellos desean, intentando preparar a sus próximos votantes mediante la manipulación de las nuevas generaciones. Orinan sobre el estado de derecho creyendo que son reyes superiores a la plebe que les puso allí, ignorando que aquí todos debemos ser iguales. El poder judicial vuelve a estar al servicio del gobierno de turno y deja de ser un poder independiente gracias a la gran cantidad de cargos importantes que, en lugar de ser ocupados por personas que demuestren su valided y seas escogidas por un grupo de personas cualificadas, son escogidas por la única voluntad de aquellos a los que luego tendrá que controlar... y en este caso, no es de bien nacidos ser agradecidos.

En un mundo en que la sinceridad se tacha de incorrección y muchos se esconden bajo los dobles sentidos para no perder posibles votantes, creo que deberíamos tener a alguien que sin miedo, dijera aquello en lo que cree y piensa, en lugar de un montón que a través de las malas artes y de nuestra ignorancia buscan su lucro sin importarles lo que le ocurra al pueblo.

Y aunque dejo para más adelante explicar mis ideas de una forma más concreta, creo que ha quedado claro que hoy soy fascista, no por que haya cambiado mi forma de ver el mundo, sino porque han cambiado el significado de la palabra para poder llamármelo.

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