Despertar
Abro los ojos. La mañana me ha vuelto a secuestrar de ese maravilloso mundo en el que, durante la noche, mi mente juega a hacerme creer que estoy junto a ti. Intento volver a dormir para regresar a él y ya no lo consigo.
Has pasado toda la noche en mi cabeza y ahora estoy intentando echarte de ella para poder continuar con el resto del día, hoy tardaré más, la falta de obligaciones inmediatas no ayuda a que pueda expulsarte de ella. La falta de noticias sobre tu vida ayuda a que las dudas aumenten en mi interior. ¿Qué estará siendo de ti? ¿Cómo será ese nuevo mundo que estás descubriendo?
No hay lugar para mí en tu nueva aventura pero aun sigo aferrándome y entorpeciendo tu recorrido.
Mi mente echa cálculos, pronto cambiaras de año y todo será nuevo, como borrar el pasado y comenzar desde un nuevo punto de partida y ya quedaremos atrás. También se cumplirá un mes desde que me apartaste de tu lado.
Y ahora sólo me quedan algunos recuerdos bonitos aderezados con incertidumbre, imágenes agridulces que alegran una parte de mí y causan dolor al instante siguiente.
Ya estaba muerto antes de que tú llegaras. Esos ojos... fue un instante y tus sonrisas, tu mirada y tu conversación me devolvieron de una tumba en la que llevaba varios años. De golpe volvía a sentir, quería vivir y una sangre caliente corría por mis venas a cada latido de un corazón que tocaba a tu son.
De nuevo esa corazón está dejando de sonar, esa sangre se va enfriando y siento como cristaliza dentro de mis venas; y cada cristal rasga mi ser por dentro. Cuando los latidos cesen el dolor parará.
Volveré a acostumbrarme a vivir sin ilusiones, a estar vacío y rezaré por mantenerme así hasta el final. Sin más dolor.
Aun no. Estas demasiado dentro de mí para que eso pueda pasar. Necesito expulsarte primero y quizá luego, poco a poco, pueda olvidar tantas cosas que no escribiré aquí. Son demasiado mías.
Hemos empezado a vivir de nuevo. De formas muy diferentes los dos y miro el camino que habré de recorrer esperando que en algún momento vuelva a cruzarse y si fuera así, rogaré porque en ese instante nuestros destinos se entrelacen por fin, para siempre.
Por ahora sólo puedo esperar a la noche, sé que al menos en el mundo de los sueños podré verte y aunque con el próximo amanecer todo vuelva a ser como hoy, disfrutaré de cada instante que te tenga cerca durante mis sueños....

Comentarios
Publicar un comentario