Construyendo un castillo de arena bajo el mar

¿Cómo no equivocarse?¿Cómo consigo dañar constantemente a esa persona a la que deseo ver sonreir?
Escribo algo, a veces para desahogarme, éste es mi lugar e intento ser yo mismo, darme a conocer o incluso llegar a vomitar la ponzoña que a veces llevo dentro. Pero sólo aquí, donde nadie está obligado a entrar.

Fuera de este pequeño refugio falto de valores intento seguir firme a mi código, un código quijotesco mediante el cual intento siempre mejorar como persona, aunque falle. Aquí puedo dañar, puedo equivocarme y patalear, pero sólo aquí, pues aquí yo vivo solo y los demás son meros espectadores a los que nadie obliga a permanecer aquí.

En el hogar de los demás no. Allí respeto, guardo el dolor que pueda obtener observando sus casas para mí, las normas son las mismas para todos y si entro es mi elección.

No intento causarte daño de ninguna manera, mi único objetivo es conseguir que en estos momentos que son tan complejos para ti puedas, durante unos segundos, esbozar una sonrisa y olvidarte de tus pesares durante ese breve espacio de tiempo. Ese ha sido mi cometido y lo seguirá siendo mientras me permitas intentarlo.


Mirándote a los ojos vi una chispa que ardía aun en tu interior, quizá pequeña y escondida en algún lugar en el que aun nos conseguido mirar. Quiero que esa chispa prenda el resto de tu ser. Sé que lo hará y que volverás a sentir como te llena.  Puede que ya no esté allí para verlo, pero aun así me hará feliz saber que has vuelto a arder

Mientras tanto haré lo que pueda para ayudarte en tu camino e intentaré no causarte más daño del que ya te haya causado. Y como siempre te he dicho, lo haré por mero egoísmo...

Nuevamente, mis disculpas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota