Noche superada

Podría decirse que estuve librando una batalla contra mis agobios, tumbado en al cama sin parar de temblar por los nervios, hasta que pasadas las tres de la madrugada el agotamiento físico hizo mella en mí y mi cuerpo pudo descansar algo. 
Como si hubiera matado a ese enemigo invisible que provocaba mis temblores, quedé inmóvil y, aunque entre pesadillas, he conseguido dormir unas tres horas. Otra más luego con varios despertares.

Lo cierto es que me sigue doliendo todo y mi mente ya está a todo tren; el cuerpo deja ver que los nervios han vuelto a través de ese imparable traqueteo de piernas y ahora me dispongo a afrontar el día, casi sin fuerza física para ello. 

Sobre la guerra de pensamientos que tuve ayer no sé que explicar; durante un buen rato imaginaba como sería el cesar de todo, arrojarme al suelo y fin... Pero no paraba de imaginarme escupiendo los dientes, pasando frío y con la mitad de los huesos rotos durante horas, para ir a parar completamente lisiado a la habitación de un hospital, convirtiendo en más mísera mi existencia al volverme un inválido total. También en como afectaría eso a las personas que me importan, tanto el quedarme así como el no hacerlo y conseguir acabar con todo.

Luego pensé en el motivo de mi infelicidad y en como he descargado tantos escritos en dirección a una persona, por una causa eventual en realidad. Mi infelicidad radica en mi y soy el único responsable, y esa infelicidad habría destruido cualquier cosa que hubiera podido pasar si el destino hubiera seguido por otro sendero.  Como dijo un amigo una vez, ahora mismo no tengo nada que ofrecer; hasta que no cambie, no venza a mi oscuridad interior y aprenda a vivir no puedo condenar a nadie a vivir en mi compañía. 

...

La noche pasó, una batalla vencida en una guerra que lleva ya miles de ellas y que todavía deberá librar muchas más. Vamos a por la siguiente y a ver como superamos el día.

Comentarios

  1. Invéntate una historia, y escríbela. Pon en ella todas las sensaciones malas que tienes, pero alejándolas del contexto en el que las sientes. Por ejemplo, si estás angustiado y tienes ansiedad, es porque estás atrapado con un asesino psicópata, no por lo que te haya podido ocurrir.
    Es mano de santo, y fomenta la creatividad;)
    Te ayudará a alejarte de tu drama y lo relativizarás después.
    Ánimo

    ResponderEliminar
  2. No hay mayor desmotivador que uno mismo.
    Sean cuales sean las causas ajenas a ti que provocan tu tristeza, podrás superarlas si pones en tu día a día cosas que te evadan de este mundo, te distraigan o que, al menos, te saquen alguna sonrisa.
    Es un proceso lento que requiere bastante esfuerzo, pero merecerá la pena.
    Inténtalo.

    ResponderEliminar
  3. Si no te queda más remedio que seguir adelante tendrás que afrontarlo quieras o no. Hasta que llegue el día que tenga que llegar, ya sea dejar de existir o volver a "renacer" en todos los aspectos.

    PD: Pásate por mi blog, tienes una mención :)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario